JORNADA 8 ZARAGOZA 2 REAL SOCIEDAD 0 ( 16/10/2011 )

LA REAL NO JUEGA AL FUTBOL Y EL ZARAGOZA SE LLEVA LOS PUNTOS.

La Real debe de ser el único club laico y aconfesional del mundo que se toma
al pie de la letra las enseñanzas de la Biblia. No me refiero al ojo por ojo,
diente por diente, que sería perfecto. Hablo de poner la otra mejilla, de
repetir los mismos errores una y otra vez sin aprender de ellos ni
remediarlos.

La derrota de ayer en La Romareda es un claro ejemplo de ello. En otra tarde
aciaga, la Real sucumbió sin rechistar ni oponer resistencia, como si viniera
derrotada desde el hotel o incluso desde San Sebastián. Los dos goles de Helder
Postiga reflejaron la facilidad con que cualquiera desnuda las vergüenzas de un
equipo en construcción como es éste.

El problema principal es que la Real tarda una eternidad en entrar en los
partidos. Le ocurrió en Mallorca y también en el derbi, encuentros que se
saldaron con derrota porque para cuando el equipo quiso darse cuenta de qué iba
el asunto, ya iba por detrás en el marcador.

Si a ello le sumamos una debilidad defensiva que empieza a ser preocupante,
la ecuación sólo puede arrojar un resultado posible. Con este panorama, la Real
necesita recomponer filas y armarse de paciencia y valor para seguir
adelante.

La cuestión es cuándo se producirá esa ansiada reacción que todos los
aficionados esperan. Visto lo visto sobre el castigado césped de La Romareda, la
solución no parece próxima. Montanier no se cansa de aplaudir a sus muchachos y
pedirle que suban y bajen, pero no se aprecia una incidencia real de las órdenes
del entrenador sobre lo que acontece en el terreno de juego.

¿Y ahora, qué? Es la pregunta del millón. Cero puntos de nueve ante rivales
de la misma Liga es una cifra lo suficientemente pobre para replantearse la
situación. La Real no puede continuar en esta dirección porque las fechas pasan
y la clasificación se aprieta. Urge un cambio de rumbo, un puñetazo en la mesa y
un análisis profundo del momento y las circunstancias.

Lo peor de todo, sin duda, es que los equipos ante los que ha sucumbido la
Real en las últimas jornadas tampoco eran un dechado de virtudes. El Mallorca,
quizás el enemigo más endeble con el que se han medido los txuri urdin, venía de
firmar un desastroso arranque de competición, pero le bastaron un par de
detalles de Primera División para salir victorioso del envite.

Lo mismo cabe decir del Zaragoza, un equipo ramplón sin nada que llevarse a
la boca, aunque con bastante más oficio que la Real, algo que por desgracias
tiende a ser norma esta temporada. Un buen centro desde la derecha, un delantero
libre de marca, gol y a vivir.

Porque no es que ayer los de Javier Aguirre avasallaran. Ni mucho menos. Con
un fútbol básico y un mínimo de orden, disfrutaron de una plácida tarde de
domingo como colofón a las fiestas del Pilar. De hecho, una vez que la Real
despertó de la siesta y se puso manos a la obra, un murmullo incesante recorrió
las gradas y las primeras quejas no se hicieron esperar. La hinchada local sabe
perfectamente de lo que son capaces sus jugadores y de lo que no y por eso
celebró con alborozo el gol de Helder Postiga. Un golazo, todo hay que
decirlo.

También por eso no le extrañó que, pasado el arreón inicial, la Real fuera
haciéndose poco a poco con el control del partido y dispusiera de varias
ocasiones de peligro. Fue un peligro liviano, casi un sustito, pues ni el tiro
lejano de Agirretxe, ni el cabezazo de Iñigo Martínez ni la volea de Aranburu
obligaron a intervenir a Roberto, auténtico héroe de La Romareda. El meta sí
tuvo que esforzarse para repeler el disparo mordido de Zurutuza, una palomita
excesiva que hizo las delicias de la parroquia zaragocista.

 

Sentenciados tras el descanso

 

Como cada vez que hay un parón, aunque éste apenas dure quince minutos, la
Real volvió a dormirse en los laureles y Helder Postiga remató la faena tres
minutos después del intermedio. Un jugadón de Ponzio, quien sirvió el 2-0 en
bandeja al portugués, retrató las carencias de la zaga blanquiazul. Poco le
importó al argentino que Montanier hubiera reforzado la última línea con
Demidov, pues dos amagos y un pase al hueco arruinaron todo el entramado
defensivo sin tiempo apenas de comprobar si funcionaba o no.

Está claro que
no lo hizo. La idea del míster era atacar con 3-4-3 y replegarse en 5-4-1, pero
la falta de tensión con que sus pupilos encaran los minutos iniciales impidió
que el cambio táctico surtiera el efecto deseado. Y así, es imposible.

 

Lo que pasó hasta el final fue simplemente la consecuencia de lo
anterior. La Real, ciega por remontar, se partió en dos y el Zaragoza le pudo
destrozar al contragolpe. Ni la entrada de Mariga ni la posterior de Griezmann
contribuyeron a mejorar el escenario, por momentos penoso.

 

Lo advertí después de caer en el Iberostar Estadi y lo repito aquí ahora:
el día que enfrente haya un equipo de verdad, un rival fuerte, de ésos que todos
tenemos en mente, el desaguisado puede ser memorable. Y no me vale aquello de
que cada partido es una historia, que los postes están en contra, que en
conjunto la Real no ha sido casi nunca inferior...

 

Como suele decir Montanier, la verdad está en el campo. Y, hasta hoy, la
verdad da miedo. Porque aunque comparta la tesis de que este equipo sabe mover
el balón si le dejan, nadie puede negarme que mientras el ritmo de ataque sea el
actual no hay nada que hacer. Sin velocidad ni último pase y una solvencia
defensiva propia de la categoría, los puntos continuarán volando sin remedio del
zurrón realista.

 

Y si el problema es de carácter o liderazgo, ha llegado la hora de que
los veteranos de la plantilla den un paso al frente y tiren de galones. Aunque
para eso, primero tendrán que estar en el campo y no en el banquillo.

 

 

FICHA TECNICA

 





Zaragoza  2 : Roberto, Juárez, Paredes, Mateos (Rubén, min.65), Da Silva, Meira (Zuculini, min.73), Ponzio, Barrera (Juán Carlos, min.65), Lafita, Luis García y Hélder Postiga.

Real Sociedad  0 : Bravo, Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo Martínez, De la Bella, Markel (Demidov, min.45), Aranburu (Mariga, min.63), Zurutuza, Prieto, Agirretxe y Sarpong (Griezzman, min.69).

Goles: 1-0: min.10, Postiga, 2-0: min.49, Postiga

Árbitro: Pérez Montero. Amonestó a los locales Luís García, Ponzio, Lafita y a los visitante Iñigo Martínez, Carlos Martínez, Aranburu