JORNADA 8 ( 25/10/2010 )

BALON DE OXIGENO

La Real Sociedad vence a un flojo Deportivo de la Coruña y toma aire en la clasificación. Llorente abrió la lata, Griezmann marcó el segundo y Agirretxe firmó la sentencia.

El duelo de los necesitados se decantó de forma merecida a favor de la Real Sociedad. El partido no fue nada del otro mundo, por no decir que en fases fue aburrido. La Real tuvo el balón en su mayor parte, trató de jugarlo, pero no acertaba a la hora de dar el último pase. El Depor no mostró argumento alguno, a pesar de que arriba no le faltaba calidad y sólo creó algo de peligro cuando la Real se encerró atrás tras el primer gol. Riki tuvo en su cabeza el empate, pero Bravo salvó a una Real que cerca estuvo de regalar un gol al equipo de Lotina.

Tres a cero, partido aburrido, pero tres puntos más que dan un balón de oxigeno a los donostiarras, que volvieron a mostrar su cara más amable. El fútbol que practicaron los de Martín Lasarte volvió a ser el de toque, sin precipitación, sin abusar de los balones largos. La vuelta de Zurutuza al once inicial fue la que provocó que la Real jugara de ese modo. La presencia del de Rockefort es tan notable, que cuando no está presente en el campo se nota. De hecho, los donostiarras lo notaron cuando Lasarte lo cambió por Markel Bergara, que mantuvo el tipo en los minutos que estuvo en el campo, pero con cuya incursión cambió el juego de la Real de forma radical.

                            Gol de Llorente.

 

El equipo txuri urdin saltó al campo con el habitual esquema, el 4-2-3-1 con Bravo en portería, De la Bella, Ansotegi, Mikel González y Carlos Martínez en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; Griezmann y Xabi Prieto abiertos en banda, con Zurutuza de enganche y Llorente en punta.

En frente, el Deportivo de La Coruña formó con Aranzubia en portería; Laure, Ze Castro, Colotto y Seoane en defensa; Rochela y Ruben en el centro del campo; con Desmarets y Juan Rodriguez abiertos en banda, Lassad de enganche y Adrian en punta.

No había sucedido gran cosa en el encuentro cuando Llorente, que formaba por segunda vez esta temporada de inicio como único delantero, marcó su primer gol con la zamarra txuri urdin. El de Hondarribi remató de cabeza al fondo de la portería un gran centro de De la Bella, que volvió a firmar un gran partido. La rabia con la que celebró el gól el delantero txuri urdin mostraba la necesidad que tenía de marcar para quitarse una presión de encima.

El gol abrió el tarro de las esencias y la Real se hizo con el control firme del balón y, por consiguiente del partido. El Depor sin balón sufría de lo lindo y cuando lo tenía no le duraba apenas nada. La Real quiso aprovechar el rebufo del gol para irse arriba. Prieto no llegó por poco a otro centro de De la Bella. Sin embargo, y sin que el Deportivo apretara, se echaron incomprensiblemente hacia atrás, lo que dio alas a un flojo Depor que ni aprovechando la oportunidad de meterse en el partido que le daba la Real, lograba meter miedo al conjunto donostiarra.

Sólo un cabezazo de Riki a los 12 minutos de la reanudación puso algo de nerviosismo en la grada, que coreó al unísono el nombre de Claudio Bravo que respondió al cabezazo con una gran parada. El Depor parecía que creaba más peligro con Riki, pero sólo fue un chispazo que hizo despertar a la Real, que se volvió a hacer con el balón y a imponer el ritmo de juego que más le convenía.

Griezmann, Sarpong y Agirretxe.

Bajo la batuta de Zurutuza, que desde la línea de creación hizo jugar al equipo abriendo el balón con criterio a las bandas o buscando a Llorente entre líneas, la Real volvió a tomar el mando del partido. En cambio, el gol parecía estar lejos de cualquiera de las porterías. Griezmann estuvo cerca con una gran volea tras centro de Carlos Martínez.

Zurutuza estaba exhausto y fue cambiado por Lasarte en el minuto 24 de la segunda parte. Markel entró en su sustitución, lo que despertó el murmullo de una grada que tenía la visión de que la Real ya iba a tratar de mantener el resultado con el peligro que ello conlleva. La ausencia de Zurutuza hizo que el juego se moviera más hacia las bandas. Desde la derecha llegó el segundo gol al minuto de producirse la sustitución. Xabi Prieto, por fin se decidió a centrar un balón tras combinar con Carlos Martínez, al corazón del área hasta donde entraron con todo Markel y Griezmann. El joven jugador francés de la Real remató de cabeza con fuerza ante la pasividad defensiva del Depor y puso un insalvable 2-0.

Tras partidos desaparecido, Griezmann volvió a ser uno de los protagonistas de un encuentro que en su fase final también tuvo el protagonismo de Agirrexe y Sarpong. Ambos entraron con el partido casi cerrado, ya que el Depor siguió sin tener argumento alguno.

Aún así, el holandés se volvió a reivindicar. Su potencia y lucha volvieron a arrancar los aplausos de la grada, que volvió a ver cómo se volvía a convertir en protagonista del partido, cuando a los seis minutos de saltar al campo robó un balón, salió corriendo, dribló a dos contrarios, recortó en la frontal del área y dio una asistencia al tercero de los citados, Agirretxe, que definió de maravilla para cerrar el partido. El de Usurbil necesitaba algo así para reivindicarse tras estar fuera de la convocatoria en la mayoría de los encuentros de esta temporada. Lo suyo fue llegar y besar el santo, ya que apenas habían transcurrido dos minutos desde que saltó al césped.

De este modo finalizó el duelo de necesitados que deja al Depor con cuatro puntos penúltimo, pero con una imágen preocupante, y a la Real en la mitad de la tabla, con diez puntos y dejando claro que en Anoeta es otro equipo; uno que no tiene miedo a tener el balón, que tiene paciencia para tratarlo y buscar la mejor opción. Los donostiarras se han hecho fuertes en casa. Practicar este juego lejos de Anoeta sigue siendo la asignatura pendiente.