JORNADA 7 (17/1072010)

VIAJE A NINGUNA PARTE

La Real Sociedad vuelve a mostrar su lado oscuro y cae ante un Levante que aprovechó dos errores de los donostiarras para adelantarse 2-0. Sarpong y Zurutuza salieron de refresco, el holandés marcó el gol txuri urdin, y dieron otro aire a una Real que no había aparecido hasta entonces por el partido.

Cada vez que la Real tiene que viajar a jugar un partido de liga fuera de casa los viajes suelen ser a ninguna parte; o por lo menos el equipo que viaja no es el que luego en Anoeta nos muestra una cara competitiva, amable y de calidad. Además suele ser el momento de hacer probaturas, experimentos que no van con la filosofía de un equipo hecho a un esquema y moldeado para jugar de una forma, que con esos experimentos se trunca.

Por eso, cuando conocimos la alineación del equipo txuri urdin, presagiamos que ibamos a tener problemas. Que tenemos dos delanteros con calidad de sobra y que puden jugar juntos está claro, lo que no está tan claro es que en ese caso Zurutuza sea el que tenga que ver el partido de inicio desde el banquillo. Dejar la creación de juego en las botas de Rivas y Aranburu no es la mejor solución. Dos pivotes de corte defensivo no son los más indicados para mover el balón. Y si a eso le sumamos que Prieto, que debería bajar a recibir para luego repartir desaparece en combate, nos encontramos con la primera parte que hemos visto en el Ciudad de Valencia.

De todas formas, el partido fue, además de escaso de calidad por ambos equipos, muy aburrido a ratos. Los dos postes que el equipo granota pegó en la primera parte, y el juego de la Real tras la salida de Sarpong y Zurutuza una vez el partido estaba 2-0, que con más corazón que cabeza trató de irse arriba, fue lo único que dio algo de color a un partido que a la Real comenzó a torcérsele según se supo la alineación: Bravo en portería; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González y De la Bella en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; con Xabi Prieto y Griezmann en bandas, y Tamudo y Llorente en punta.

Por su parte, Luis García, entrenador del Levante, no varió su esquema habitual y saltó al maltrecho césped del Ciudad de Valencia con Reina en portería; Javi Venta, Ballesteros, Nano y Del Horno en defensa; Sergio y Javi Torres en el doble pivote; con Juanlu, Xisco Muñoz y Ruben Suárez en una línea de tres, y Caicedo como único punta.

 

                                  Desaparecidos.

La primera parte nos mostró la cara más amarga de la Real. El equipo fue incapaz de crear una sóla ocasión clara de gol. De hecho no llegaba apenas arriba, y tuvo que ser De la Bella viniendo desde atrás quien tratara de crear algo de peligro con disparos desde la frontal. Los donostiarras no crearon juego, Griezmann y Xabi Prieto apenas recibieron el balón, y Tamudo y Llorente no estuvieron nada cómodos.

En defensa los donostiarras sufrieron, sobre todo en las jugadas a balón parado. De hecho el primer palo de los dos que dio el levante durante los primeros 45 minutos llegó tras un saque de esquina. Antes, Ballestero completamente libre de marca cabeceó un balón franco que mandó fuera. El segundo disparo al palo llegó en el minuto 27 de juego, cuando Sergio, ex del Depor, demostró que todavía tiene mucho fútbol en sus botas, disparó desde la frontal.

Desde ese momento y hasta el descanso, la Real continuó desaparecida, mientras el colegiado Teixeira Vitienes perdonó la expulsión a Asier Del Horno. Además, para entonces, Martín Lasarte ya había puesto a calentar a Zurutuza, Sarpong y Elustondo. El equipo echaba de menos, sobre todo, al de Rockefort, ya que el juego por el centro brillaba por su ausencia.

Dos fallos, dos goles.

Los cambios no llegaron antes de comenzar la segunda parte, tal y como demandaba el partido. La Real siguió jugando a dos por hora, e incluso hubo algún momento en el que parecía que los de Lasarte se confirmaban con el empate. Y claro, tal y como dice el refrán, "jugador de chica, perdedor de mús", a la salida de un corner mal defendido por la Real, Asier Del Horno marcó de cabeza el primero del Levante.

Al entrenador uruguayo de la Real le costó otros cuatro minutos hacer el doble cambio que realizó. Sacó a Sarpong y a Zurutuza, para retirar a Griezmann y Tamudo. Sin embargo, la cosa no varió en demasía, y dos minutos despues, en el 20 de la segunda, Xabi Prieto se durmió en un intento de contragolpe, perdió la pelota, y el Levante aprovechó un momento de indecisión de la defensa donostiarra para poner un pase entre líneas a Caicedo que batió a Bravo en el mano a mano.

Hubo que esperar hasta el minuto 30 de partido para ver el primer disparo de la Real entre los tres palos. Fue el que hizo despertar algo del letargo a los donostiarras, que cuatro minutos después lograron acortar distancias. Xabi Prieto se internó en el área, aprovechó la mala colocación defensiva del Levante y puso un balón al segundo palo, donde Sarpong remató de cabeza.

Hasta el final, la Real pudo empatar el partido, pero no era el día de Llorente, que primero cabeceó un centro de Carlos Martínez que se marchó por poco fuera, y luego desaprovechó un balón franco en el segundo palo que mandó por encima del travesaño, aunque la jugada estaba invalidada por un fuera de juego que sólo vio el linier, ya que había al menos tres jugadores, sino cinco, habilitando la posición del de Hondarribia.

El Levante, maestro en el arte de perder tiempo, apenas dejó jugar los últimos minutos y terminó llevándose tres puntos que le colocan por delante de una Real que baja hasta el puesto 15 de la clasificación y se coloca a un punto de los puestos de descenso.