JORNADA 5 (26/09/2010 )

EN PRIMERA LOS ERRORES SE PAGAN MUY CARO

Dos despistes defensivos le cuestan dos goles a la Real Sociedad en un partido en el que los donostiarras no existieron en la primera parte, y aunque mejoraron algo en la segunda no fueron capaces de voltear.

Sean bienvenidos a la primera división; una liga en la que el más mínimo error se paga muy caro. Esta vez ser poco expeditivos en defensa y tener dos despistes ha supuesto que Cavenaghi, un delantero recién llegado a la liga, pero con gran olfato de gol, haya endosado dos goles a una Real que no ha conseguido lavar del todo la mala imágen ofrecida el pasado martes en Pamplona.

De hecho el equipo ha dado esa pésima sensación durante gran parte del partido, sobre todo en los primeros 45 minutos en los que no ha existido sobre el césped. Eso de a nuevos males viejos remedios no ha servido para nada, y la vuelta al esquema habitual tampoco le ha funcionado a un Martín Lasarte al que se ha visto nervioso, de pie sobre su área técnica en todo momento dando instrucciones a sus hombres.

El técnico uruguayo colocó sobre el césped a su equipo de gala, sin probaturas; simplemente para volver al esquema y a los hombres que tan buen resultado le dieron la pasada temporada, y que jugaron tres buenos partidos iniciales: Bravo en portería; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González y De la Bella en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; Xabi Prieto y Griezmann en bandas; Zurutuza de enganche y Tamudo como único punta.

Por su parte, Michael Laudrup dio con la tecla para someter a una Real y vencerla realizando dos cambios con respecto a lo que alineó ante el Athletic. El danés optó por jugar con dos puntas e introdujo en el once titular a Ratinho en el lateral diestro una vez el equipo bermellón obtuvo el transfer. Asi, Dudu Aouate ocupó la portería; Ratinho, Nunes, Ramis y Kekin en defensa; Martí y De Guzman el doble pivote; Castro y Nsue ocuparon las bandas, y Victor y Cavenaghi formaron el ataque.

 

                           Gol tempranero.

La Real se vio sorprendida por la salida rápida y ordenada del Mallorca desde el pitido inicial. Los de Laudrup tenían la lección bien estudiada, y además de no dejar jugar a la Real y replegarse rápido para evitar las salidas del equipo txuri urdin, movieron el balón rápido y con inteligencia para crear peligro. Así, y cuando todavía la Real no se había terminado de asentar en el partido, Cavenaghi aprovechó un fallo de marca en la defensa para a la media vuelta y con un disparo raso cruzado batir a Claudio Bravo.

El mazazo fue tremendo para los de Martín Lasarte, que no sólo no despertaron con el gol sino que se vinieron abajo. En ataque el balón no circulaba como otros días en los que con juego directo trataban de llegar arriba y buscar algún disparo. Esta vez, el primer tiro a puerta no llegó hasta bien entrado el minuto 20, cuando Ansotegi de cabeza hizo el primer remate del partido para la Real.

Entre tanto, el Mallorca continuó a lo suyo. Aprovechó a la perfección la caraja realista para seguir creando peligro. Hasta en dos ocasiones estuvo cerca de aumentar su renta en el marcador antes del descanso, pero un cruce de De la Bella y una mala definición de Cavenaghi tras pase de Nsue privaron a los de Laudrup de aumentar la diferencia. Por su parte, la Real sólo lo intentaba a balón parado y buscando la cabeza de alguna de sus torres que entraban a rematar. Ansotegi dispuso de dos balones, pero en ninguna de las dos ocasiones terminó en las mallas de Dudu Aouate.

Segundo gol cuando mejor estaba la Real.

Tras el descanso la Real pareció despertar del letargo en el que vivió durante el primer acto. Los jugadores txuri urdines salieron más entonados e incluso pudieron empatar el partido nada más comenzar. Sin embargo, Griezmann no remató bien un pase de Xabi Prieto con su pierna derecha.

La Real pareció haber encontrado la forma de hacer daño al Mallorca, cuando llegó una de las jugadas polémicas del partido y que pudo haber marcado el rumbo de la segunda mitad: Ruben, que en la primera parte entró para sustituir al lesionado Nunes, debió ser expulsado con una segunda tarjeta amarilla tras cortar una contra realista. Rubinos Pérez miró hacia el otro lado. Poco después, y tras efectuar el Mallorca su primer cambio, Cavenaghi volvió a aprovechar un despiste en la marca de Rivas a la salida de un corner que permitió a Ruben cabecear un balón que llegó al delantero bermellón en franquía para empujar el balón a la red sólo en el segundo palo.

 

                           Partido abierto.

Con el 2-0 el Mallorca no se atrincheró atrás. Lasarte puso toda la artillería - Llorente por Mikel Aranburu - en el campo en busca de un milagro, mientras Laudrup ordenó a los suyos esperar a la Real y salir rápidos a la contra para matar el partido. Cerca estuvieron de hacerlo en una contra, pero Bravo desvió al larguero con la manopla un disparo de Victor. Llorente también pudo acortar distancias de cabeza pero no la giró del todo en el remate a centro de Zurutuza.

El partido parecía abrirse. La Real buscaba la heróica, mientras el Mallorca quería poner la puntilla a la contra. Castro estuvo cerca del tercero bermellón, mientras Llorente y Tamudo buscaban arriba sin éxito la llegada de balones entre líneas o en centros. Sutil sustituyó a Griezmann para buscar frescura en las internadas por la izquierda y Viguera entró por Prieto - partido gris el del donostiarra -, pero el rush final no resultó fructífero, no llegó el gol y la Real volvió a caer ante un rival llamado a ser directo en el objetivo de la salvación.

 

                     Hacerse fuertes en casa.

Tras tres derrotas consecutivas, dos de ellas fuera de casa, la Real tendrá que tratar de hacerse fuerte en Anoeta. Si la pasada temporada el ascenso pasaba por sacar los máximos puntos posibles en casa, este año la salvación se cimentará, también en Anoeta, donde la Real tendrá que contar sus partidos por victorias. El próximo rival es el Espanyol de Barcelona, que llegará pletórico de moral, una vez que están realizando uno de los mejores inicios de temporada de su historia. Será el momento de demostrar si el equipo es capaz de salir de esta dinámica negativa para asentarse en la mitad de tabla, o si se mete de lleno en la zona baja.