JORNADA 17 ( 03/01/2011 )

FALTOS DE AMBICION.

Un gol de Braulio en el minuto 90 deja sin un punto a una Real que no creyó en la victoria. Los cambios obligados introducidos por Lasarte en el once inicial no cuajaron un buen partido.

Así no. La Real Sociedad dejó escapar un punto de La Romareda en el último minuto, cuando Martin Lasarte se disponía a amarrar el punto que tenía. Aún así, los donostiarras no hicieron un buen partido, sobre todo en la primera parte, en la que lograron irse al descanso con demasiado premio. El empate a uno con el que se llegó al intermedio no reflejaba, ni mucho menos, los méritos hechos por uno y otro equipo.

El Zaragoza bailó en la primera parte a la Real, que despertó en la segunda y tuvo oportunidades para llevarse el encuentro. Sin embargo, el equipo pecó de falta de ambición, y cuando se preparaba para asegurar el punto, Braulio aprovechó un despiste defensivo - el enésimo - de la zaga realista para batir a Bravo de disparo raso y dejar a la Real sin nada.

La Real no funcionó en muchas fases del partido. Los cambios obligados que introdujo Lasarte no lograron que el equipo txuri urdin fuera fiel a sus principios, como tampoco trajeron la estabilidad a un equipo que se vio, durante varias fases falto de ideas, y que cuando mejor lo tenía no supo matar el partido. Ni Markel ni Elustondo, que tuvieron grandes problemas para sujetar el centro del campo, ni Dani Estrada, que notó la falta de minutos, fueron la solución para suplir las bajas de Rivas y Carlos Martinez, en un equipo que formó, además, con Bravo en portería; Estrada, Ansotegi, Mikel Gonzalez y De la Bella en defensa; Markel y Elustondo en el doble pivote; Prieto, Zurutuza y Griezmann por delante, y Llorente en punta.

Por su parte, Javier Agirre, no escatimó en recursos para intentar retener los tres puntos y dar un giro a la situación del Zaragoza, y alineó a un once titular con mucho mordiente arriba: Leo Franco en portería; Diogo, Jarosik, Contini y Paredes en defensa; Ponzio y Gabi en el doble pivote; Jorge López, Ander Herrera y Bertolo en línea de tres, y Pongolle en punta.

 

                                         UN DISPARO UN GOL.


Fue el propio Pongolle el que en el minuto 9 de la primera parte, cuando en el partido todavía no había pasado absolutamente nada, el juego era muy trabado y nos preparábamos para ver un auténtico tostón, quien adelantó al Zaragoza. El delantero del conjunto maño aprovechó un buen pase al espacio entre De la Bella y Mikel González para con un gran gesto técnico batir a Bravo de disparo cruzado raso.

El gol sentó a la Real como un auténtico mazazo. Los donostiarras siguieron perdidos y absolutamente nada funcionaba. El centro del campo estaba desaparecido, los balones no llegaban a los hombres de arriba, Llorente, a pesar de presionar la salida del balón rival, no lograba ni tocarlo.

Pongolle tuvo la oportunidad de poner el 2-0 cinco minutos antes de que la Real marcara el gol del empate en la primera aproximación de los donostiarras a la portería de Leo Franco. Corría el minuto 32 cuando Teixeira Vitienes intercedía en una jugada del Zaragoza. Llorente recibió el balón que tocó en Teixeira, se dio la vuelta, vio el pase a la frontal del área, hasta donde llegó Xabi Prieto para batir a Leo Franco y empatar el partido, que llegó al descanso en tablas, aunque tanto Zaragoza como Real dispusieron de una ocasión cada uno para adelantarse antes del intermedio.

 

BRAULIO DECIDE.


En la reanudación, la Real fue mejor que el Zaragoza. El equipo txuri urdin empezó a jugar algo más al fútbol y a llegar a las inmediaciones del área de Leo Franco. Zurutuza estuvo cerca de marcar en el minuto 17 en un mano a mano con el portero del equipo maño, que salvó a los suyos, y dos minutos más tarde, Tamudo, que sustituyó a Llorente, estuvo a punto de aprovechar un pase al punto de penalti de Griezmann, que tocó con la bota, pero se marchó por poco. El propio Zurutuza marcó para los donostiarras poco después, pero el gol fue bien anulado por falta de Elustondo en el salto que daba la asistencia a Zurutuza.

El joven canterano francés de la Real también tuvo su oportunidad, pero su vaselina se fue por poco cuando los aficionados de la Real que había en las gradas de La Romareda ya celebraban el gol. La hinchada txuri urdin, vivió esos minutos como una montaña rusa, ya que el Zaragoza tampoco renunciaba al gol. Bravo tuvo que sacar un mano a mano a Marco Pérez, que había entrado en el terreno de juego para tratar de llevar más peligro al área donostiarra.

Con el paso de los minutos, la Real pareció conformarse con el punto, lo cual era muy peligroso. Ya se sabe que cuando se juega a empatar se termina perdiendo. Aranburu entró en sustitución de Zurutuza para dar más empaque al centro del campo. Mientras tanto, Javier Agirre optó por meter toda la artillería en el terreno de juego con Braulio. En ese momento a Lasarte le entraron las dudas. Sarpong estaba preparado para entrar en el campo. Pero en cuanto el uruguayo vio que Agirre metía a Braulio, optó por retrasar el cambio y optar por Mikel Labaka.

El azpeitiarra no llegó a entrar en el terreno de juego. Braulio, aprovechó un fallo defensivo de un equipo que quiso amarrar el punto que tenía en los últimos minutos, para marcar el definitivo 2-1 cuando se cumplía el minuto noventa. Fue todo un mazazo para una Real que intentó colgar balones en los dos minutos de descuento - el tercero fue el minuto que tardaron los zaragozistas en celebrar el gol - y que pudo haber dispuesto de un penalti claro de Contini a Tamudo que Teixeira no quiso ver, pero que no es excusa para el mal partido que disputó la Real.

De este modo, los donostiarras abren el año de la peor manera posible. La tercera derrota consecutiva de la Real que sale de la primera página de la clasificación, pero que sigue manteniendo nueve puntos sobre el descenso.