JORNADA 12 ( 21/11/2010 )

AYZA GAMEZ LE DA LOS TRES PUNTOS AL ATLETICO DE MADRID

El Atlético remonta en la segunda parte el gol inicial de Llorente con dos goles ilegales, el primero precedido por una mano clara de Tiago en el área del Atlético que hubiera supuesto un penalty favorable a la Real, y el segundo en claro fuera de juego de el Kun Agüero. Rivas marcó su primer gol como txuri urdin.

Lo cortés no quita lo valiente, y por ello, nadie se sorprenderá cuando lea que un señor, llamado Ayza Gamez, cuya función es impartir justicia sobre el terreno de juego, ha sido el gran protagonista de un partido que ha decantado de manera alarmante a favor del Atlético de Madrid. El equipo colchonero, que ni mucho menos estaba dando muestras de poder remontar el partido, se encontró con dos regalos del colegiado mediada la segunda parte, con los que dio la vuelta al partido y noqueó a la Real.

Muchas veces, cuando en un partido de gran tensión un equipo cae, echar la culpa al colegiado suele ser algo muy recurrente. En cambio, las imágenes no engañan, y aunque es cierto que en el primer gol del Atlético de Madrid la Real defiende muy mal la contra del Kun y Forlán, el colegiado obvia una mano clarísima de Tiago dentro del área, que de haber sido señalada hubiera cambiado el rumbo del partido. Si eso fuera poco, el segundo gol colchonero llega en una situación irregular del Kun Agüero que se encuentra cuatro metros por delante de la defensa cuando Ufjalusi le da el pase desde la izquierda.

Esas dos jugadas fueron la clave del partido sin duda. Hasta entonces el encuentro estaba siendo de guante blanco, aunque ante la duda los contactos a unos y otros no eran medidos, ni mucho menos, con el mismo rasero por parte de Ayza Gamez, un colegiado que debería ser castigado por los numerosos errores cometidos a lo largo del encuentro, pero, sobre todo, por esos dos errores de bulto que terminaron condicionando y decantando un partido que a la Real no se le estaba dando nada mal.

Porque el equipo de Martín Lasarte, a pesar de pecar de conservador al cuarto de hora de la segunda parte y cambiar a Griezmann por Markel cuando el equipo ganaba 1-0 y el Atlético se estiraba con más corazón que cabeza hacia arriba, realizó una gran primera parte, que le valió irse al descanso con una mínima ventaja, que pudo ser más amplia. Llorente marcó en el 12, pero pudo ampliar la ventaja de la Real en dos claras ocasiones poco después.

El planteamiento de la Real fue el habitual cuando juega en casa. Con una alineación que el respetable ya conoce de carrerilla – Bravo, Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González, De la Bella; Rivas, Aranburu; Prieto, Zurutuza, Griezmann; Llorente – inició el partido con un despliegue de gran juego que sorprendió al Atlético de Madrid, que no guardó nada en el banquillo – De Gea, Perea, Ufjalusi, Godin, Antonio López; Suarez, Tiago; Reyes, Simao; Agüero y Forlan –,y que se vio desarbolado por la forma de presionar la salida del balón de la Real.

Como ya está siendo habitual, el equipo txuri urdin, gracias a esa presión robaba balones con facilidad no dejando jugar al Atlético y echándose al ataque bien con pases al interior o internadas por banda en busca de centros al punto de penalty. Fue en una de esas internadas de Griezmann cuando llegó el primer gol de la Real. El joven jugador francés mandó un centro fuerte y raso al corazón del área que Llorente acertó a tocar para desviar el balón lejos del alcance de De Gea y provocar el delirio de la grada.

Tras el gol el Atlético quedó tocado y a merced de una Real que siguió atacando en busca del segundo. Llorente lo tuvo en sus botas en dos ocasiones, pero en la primera no acertó y en la segunda su situación era antirreglamentaria. El Atlético no encontraba su identidad dentro del terreno de juego y sólo la velocidad de Agüero parecía ser la solución para los colchoneros, que para entonces ya estaban siendo favorecidos por el arbitraje, que permitía y sancionaba contactos a unos y otros con una diferencia abismal.

Lo que no debió subir al marcador.

Tras el paso por vestuarios el Atlético de Madrid pareció querer más. Forlán comenzó a aparecer, lo que no era ni mucho menos bueno para los intereses txuri urdin. Suya fue la primera ocasión atlética de la segunda parte, que tuvo continuidad en otro disparo de Simao desde fuera del área que se marchó por poco. La Real no estaba sujetando el centro del campo, por lo que Martín Lasarte optó por quitar a Griezmann del terreno de juego y sacar a Markel Bergara.

Ayza Gámez, con pequeños fallos de apreciación y de criterio seguía sacando de sus casillas a la grada. Pero todavía quedaba lo peor por llegar. Corría el minuto 26 de la segunda parte cuando tras un corner un disparo desde la frontal impactaba en el brazo completamente extendido de Tiago, evitando que el balón fuera a portería. Penalty claro, que el colegiado no vio. Los donostiarras se quedaron parados protestando, lo que fue aprovechado por el Atlético de Madrid para matar a la contra y empatar el partido.

La Real salió tocada de esa acción y lo terminó pagando caro. A pesar del empate los txuri urdin trataron de conservar el punto. Sin embargo, ocho minutos después, Ayza Gamez y su asistente, no vieron un fuera de juego claro - ¡Estaba por lo menos 4 metros en posición antirreglamentaria! – del Kun Agüero, que marcó el 1-2 a placer. El equipo txuri urdin bajó los brazos y dos minutos después se encontró con el mazazo de recibir el tercer gol en otra contra de libro por parte de Forlan y Agüero, para que este último terminara marcando, para después ser sustituido por Diego Costa.

La Real despertó tras la sustitución del argentino y Rivas marcó de disparo potente desde la frontal del área su primer gol como txuri urdin acortando distancias. Quedaban cuatro minutos más el alargue. Los de Lasarte lo intentaron con balones largos a la frontal sin fortuna, mientras Quique Flores retiraba a Forlán para meter a Assunçao y amarrar la victoria en los últimos minutos. Fruto de la impotencia, Mikel González cometió un claro penalty en el minuto 49 sobre Reyes – ¡Ayza Gamez no le saco tarjeta al arrasatearra! – que Simao transformó. El colegiado, ni corto ni perezoso, no permitió ni el saque posterior tras el gol y decretó el final.

De este modo, Anoeta asistió a un partido de los denominados grandes que la Real no mereció perder, pero que terminó empañado por la actuación de un colegiado que decantó el duelo de forma clara y alevosa a favor del Atlético de Madrid.