JORNADA 1 ( 29/08/10 )

EL REGRESO SOÑADO

La Real Sociedad vence por la mínima al Villarreal en Anoeta. Xabi Prieto marcó el gol de la victoria en una gran jugada colectiva. Anoeta vibró con el juego de los donostiarras que plantearon el partido a la perfección.

Seguro que el sueño más repetido en la noche del sábado al domingo entre todos los aficionados realistas no distaba mucho de lo ocurrido en Anoeta durante la tarde del domingo: ganar en el retorno a la primera división. Dicho y hecho. La parroquia txuri urdin vivió el retorno soñado gracias a un partido serio de los suyos, que terminaron doblegando al Villarreal con un gol de Xabi Prieto tras jugada colectiva.

Para el propio Xabi Prieto el regreso fue mucho más dulce todavía. Y es que en el regreso a la máxima categoría del fútbol estatal, el donostiarra marcó el gol de la victoria coincidiendo, además, con su cumpleaños. Vamos, que la tarde fue redonda en todos los sentidos: la afición (24.865 espectadores) entregada a muerte con su equipo; la Real superando las expectativas, y lo que es más importante, los primeros tres puntos en el casillero para empezar el camino hacia la salvación y consolidación en la categoría.

Mucho se había especulado a lo largo de la semana, tras el partido ante Osasuna en el trofeo Reyno de Navarra, con el once titular que Martín Lasarte iba a disponer sobre el césped de Anoeta. Parecía que Zurutuza no estaba para ser de la partida y que Rivas iba a tener que ver el partido desde el banquillo. Sin embargo, Zurutuza, recuperado de sus molestias ha sido titular cuajando un buen partido, y Rivas ha formado pareja de pivotes, como ya lo hicieran a lo largo de la pasada campaña en segunda división, con Mikel Aranburu.

En definitiva, Lasarte ha dado la alternativa a los protagonistas del ascenso de la Real, ya que nueve de los once fueron la columna vertebral del equipo la pasada temporada: Bravo en portería; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González y De la Bella en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; Sutil y Xabi Prieto abiertos en banda; Zurutuza de enganche, y Llorente como único punta. Esto es, el delantero de Hondarribia y el interior zurdo de Jaén fueron las novedades del once con respecto al año anterior.

En frente, el Villarreal; uno de los equipos llamados a dar guerra en la parte alta de la tabla. Los entrenados por Juan Carlos Garrido llegaban a Anoeta tras disputar el jueves la vuelta de la eliminatoria de la previa de la Europa League. El partido de ida resultó decisivo, por lo que Garrido pudo reservar a sus hombres importantes para que estuvieran más frescos en Anoeta. El submarino amarillo no guardó cartas: Diego López en portería; Angel, Marchena, Musacchio y Capdevilla en defensa; Senna y Bruno en el doble pivote; Cani y Cazorla abiertos en banda; Borja Valero de enganche y Rossi en punta.

 

                                          Dominio alterno.

La primera parte se desarrolló con dominio alterno entre ambos equipos, aunque la Real demostró que, a pesar de ser uno de los recién ascendidos, sabe a qué se juega en primera división. Aún así, fue el Villarreal quien se hizo con el control de la pelota en los primeros compases. La Real aguantó bien las embestidas de los castellonenses, que trataron de sorprender a Claudio Bravo con disparos desde la frontal del área.

El trabajo defensivo txuri urdin fue serio, no permitiendo al Villarreal hilvanar juego entre líneas y tratando de salir a la contra. En una de esas acciones de contragolpe llegó una de las jugadas clave del partido: Musacchio queriendo alejar el peligro cedió una pelota a Diego López que atrapó el balón con la mano dentro de su área pequeña. Sutil no pudo convertir el libre indirecto desde el vértice derecho del área pequeña. Tras esta jugada la Real despertó de su letargo ofensivo, le perdió el miedo al partido y trató de irse al ataque sin complejos.

La mejoría del equipo en ataque permitió ver dos jugadas de peligro de los donostiarras antes del descanso. Carlos Martínez cabeceó fuera un centro de Sutil desde el córner derecho, la más clara del partido, y otro buen centro del interior jienense al que Prieto se cruzó despistando a Diego López, que cerca estuvo de fallar. El Villarreal, que tocaba y tocaba buscando hueco entre líneas, también dispuso de una jugada de gol antes del descanso que no supo materializar.

Salida en tromba.

En la reanudación la Real salió en tromba buscando la portería de Diego López. La presión asfixiante que ejerció el equipo de Martín Lasarte sobre la salida de balón del Villarreal puso en serios aprietos a los castellonenses. En esos minutos se pudo ver a Joseba Llorente no dejando pensar a la defensa rival, a Mikel Aranburu hacer un gran trabajo en la recuperación y a Sutil y Xabi Prieto tratando de desbordar tras recuperar la pelota.

El primer gol pudo llegar para la Real en el minuto cinco de la reanudación, pero Sutil se dejó atrás la pelota tras hacer una jugada personal. El jienense se llenó de balón y no vio a Joseba Llorente que esperaba completamente solo el pase de su compañero para batir al guardameta del Villarreal. Fue una de las ocasiones más claras del partido. Siete minutos después llegó el que a la postre iba a ser el único gol del encuentro. Xabi Prieto finalizó con mucha clase un mano a mano con Diego López tras una gran jugada colectiva que terminó con una preciosa pared entre el donostiarra y Joseba Llorente que dejó a Prieto solo delante del portero.

La grada se vino abajo con el gol txuri urdin y siguió dejándose la garganta hasta el final. Garrido, en una maniobra quizá algo desesperada, realizó un doble cambio: Nilmar y Jefferson sustituyeron a Cani y Cazorla. Poco después, Lasarte movió ficha y sustituyó a un exhausto Sutil para dar entrada a Griezmann, que se llevó una de las mayores ovaciones de la tarde. Más tarde, Viguera entró por Zurutuza para seguir con la presión que impidiera pensar a los villarrealenses, que poco a poco comenzaron a irse arriba a la desesperada. El entrenador, Juan Carlos Garrido, dio entrada a Marco Ruben como último recurso en el ataque.

La Real cerró muy bien el campo en los últimos minutos y, a pesar de que el Villarreal trató de poner en aprietos a la portería de Bravo con disparos desde la frontal, como uno de Nilmar que en el minuto 42 estuvo a punto de empatar el encuentro. Los donostiarras aguantaron muy bien el tirón amarillo hasta el final y terminaron llevándose los tres puntos en un partido muy serio, muy bien planteado y en el que se pudieron ver muchos detalles de un equipo que parece estar muy bien compensado.

Ahora Martín Lasarte dispondrá de dos semanas para preparar el siguiente partido ante el Almería. Dos semanas en las que los aficionados de la Real tendrán un buen sabor de boca tras el encuentro inaugural que ha supuesto el retorno a la mejor liga del continente.