COPA DEL REY 16AOS VUELTA (10/11/2010 )

A OTRA COSA, MARIPOSA.

La Real Sociedad pierde, también, en el partido de vuelta en Almería y dice adiós a la copa. Los donostiarras pagaron muy caros dos errores y no estuvieron atinados en ataque.

Pues eso, a otra cosa, mariposa. La Real ha vuelto a decir adiós, una vez más, a las primeras de cambio a la copa del rey. Desde que en 1988 llegara a la final y cayera ante el Barça, la competición del K.O ha sido un auténtico calvario para el equipo txuri urdin. Equipos de segunda, segunda b y primera han echado a la Real de un torneo que ha reportado más noches sombrías que días soleados a la Real.

Este año el turno ha sido del Almería. Los entrenados por Juanma Lillo remontaron en Anoeta un 2-0 para dejar la eliminatoria casi vista para sentencia. Pero había que jugar la vuelta, a la que Lasarte llegaba con un equipo diezmado. Los habituales suplentes, que suelen gozar de minutos en esta competición, no tenían una empresa fácil. Y aunque en fases del encuentro dieron la talla, dos errores defensivos, y la mala puntería condenaron una vez más a la Real.

Lasarte volvió a apostar por un once plagado de suplentes. De este modo, Zubikarai ocupó la portería; Estrada, Labaka, Mikel González y De la Bella formaron la defensa; Elustondo y Rivas el doble pivote, Griezmann y Sarpong ocuparon las bandas, Xabi Prieto formó de enganche y Agirretxe la punta.

                            Pudo adelantarse.

 

El partido no se pareció en nada al encuentro de ida en Anoeta, salvo por una cosa: la Real llevó la iniciativa, pero no estuvo atinada en ataque como en el partido de ida. Los donostiarras dispusieron de varias oportunidades para adelantarse en el marcador, pero la mala puntería unas veces, el meta Esteban en otras y el palo en un disparo de Sarpong, evitaron que la Real se pusiera por delante y soñara con la remontada.

Sin embargo, el Almería dio primero. Los de Lillo jugaron a la contra, en busca de los errores que pudiera cometer el equipo txuri urdin. Así lograron ponerse por delante en el marcador en el minuto 20 de partido. Goitom aprovechó un error de la zaga realista para batir a Zubikarai.

La Real se vino abajo en los siguientes minutos. Los de Lasarte entraron en una fase de mal juego, lo que les impidió reaccionar, y el descanso llegó al estadio de los Juegos del Mediterráneo con el 1-0 y el más difícil todavía para la Real.

Agirretxe avivó la llama.

Tras el descanso, la Real siguió sin reaccionar. Fue en esos minutos cuando llegó el segundo gol, el que daría el pase definitivo al equipo de Juanma Lillo. Ulloa, que siempre moja ante la Real, volvió a cumplir con esa maldición que tiene el equipo donostiarra, y marcó el 2-0 en otro error defensivo de la defensa. La cosa parecía estar terminada, pero Agirretxe acortó distancias poco después y dio vida a la Real.

Fue entonces cuando los guipuzcoanos volvieron al ataque. Llorente entró en el terreno de juego por Sarpong para tratar de buscar la sorpresa. Un gol más pondría al Almería en un grave aprieto. La Real no tenía nada que perder. Sin embargo, y a pesar de que el Almería se puso durante unos instantes algo nervioso, ese gol nunca llegó. Y eso que la Real lo intentó por ambas bandas con centros al corazón del área, que no encontraron rematador.

Así, los minutos fueron pasando y el Almería terminó llevándose el victoria y la clasificación en un partido en el que no merecieron semejante premio, pero en el que aprovecharon dos errores de la Real para finiquitar su pase a octavos de final de la Copa del Rey.

Ahora, la Real se centrará única y exclusivamente en la liga, competición en la que tiene todas sus expectativas puestas con el único objetivo de salvar la categoría. El próximo rival de los txuri urdin es el Hércules. Los donostiarras vuelven a Alicante; allí donde la pasada temporada recibieron uno de los correctivos más severos, si no el más, del año. Martín Lasarte querrá aprovechar el buen momento que atraviesan los suyos en la competición doméstica para tratar de olvidar un nuevo varapalo en el torneo del K.O. Y ya van unos cuantos.