JORNADA 41 ( 12/06/10 )

MISION CUMPLIDA.

La Real Sociedad vence al Celta de Vigo en Anoeta y logra el ascenso a primera división proclamándose campeón. Xabi Prieto y Carlos Buenos fueron los goleadores de una tarde que acabó en fiesta total.

Se acabó lo que se daba. La Real hizo los deberes en Anoeta y logró el ascenso por méritos propios. El estadio txuri urdin presentó un lleno sin precedentes y vivió una magnífica tarde de fútbol que fue redondeada con un 2-0 en la segunda parte, tras una primera parte aburrida.

El ambiente a lo largo de toda la jornada fue impresionante. Desde primeras horas de la mañana los aficionados se fueron acercando a las calles de la parte vieja, donde fueron calentando motores hasta que la ya habitual Kalejira partió hacia el Estadio de Anoeta. Para cuando llegó, los aledaños del estadio txuri urdin eran un auténtico hervidero, sinónimo de que estábamos ante un gran día, como finalmente resultó ser.

La euforia corría como loca por todas partes. Muchos de los aficionados que se agolparon entorno a la pantalla celebraban antes del partido un ascenso que todavía no se había producido, aunque era inminente. Nadie se lo quería perder, todo el mundo quería estar en Anoeta para festejar el retorno de la Real a la primera división, que abandonó hace tres temporadas y a la que retorna por la puerta grande.

Pase lo que pase la Real será campeona de liga en segunda división, ya que sólo el Levante podría empatar con ella, pero el gol average favorece a los de Martín Lasarte, que al finalizar el partido fue manteado por todo el equipo, y recibió los elogios de la grada. Antes de que todo ello ocurriera, la Real tuvo que pelear ante un correoso Celta que se hizo con el balón, pero no pudo concretar las pocas ocasiones que tuvo.

               Los once guerreros de siempre.

Martín Lasarte trató de frenar la euforia y aisló durante vairos días a sus jugadores del mundanal ruido de la prensa. A pesar de que todavía hacía falta un un punto para ascender matemáticamente a primeara división el entenador uruguayo de la Real Sociedad pidió cautela y siguió apostando por ese bloque que tan buenos resultados le ha dado esta temporada: Zubikarai en portería; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González y De la Bella en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; Griezmann y Xabi Prieto en bandas; Zurutuza de enganche y Carlos Bueno en punta.

En frente, el Celta no vino de vacaciones. Eusebio alineó a su once de gala, a pesar de que en los mentideros se había dicho que venía con jugadores juveniles. Sin embargo, su alineación decía todo lo contrario. Falcón ocupó la portería, Hugo Mallo, Sergio Ortega, Túñez y Roberto Labo en defensa; rombo en el centro del campo con Jonathan Vila, Michu, López Garai y Trashorras; y Papadopoulos e Iago Aspas en punta.

La primera parte fue aburrida. A la Real le pesaron los nervios, se le notaba atenazada, a pesar de que el ritmo de partido que quiso imponer era una auténtica locura. En los diez primeros minutos de encuentro, la Real encontró un filón en la banda derecha, ocupada por Carlos Martínez y Xabi Prieto, pero los centros que llegaban al área no encontraban rematador.

Con el paso de los minutos, el Celta fue haciéndose con la pelota, para pasar a tocar en corto buscando siempre la opción fácil. Así, no llevaron mucho peligro a los dominios de Falcón. El Celta tampoco hacía gran cosa. A pesar de ello, los gallegos tuvieron la mejor ocasión de la primera parte. Michu aprovechó el espacio que le dejó la zaga de la Real para armar el disparo y pegar con la pelota en el larguero.

El Celta le había dado la vuelta al partido, y con un juego pausado pero sabedor de que hacía daño a la Real, trató de combinar Papadopulos y Iago Aspas, buscando velocidad entre líneas. El que tampoco la encontraba era Carlos Bueno, que cerca estuvo de adelantar a la Real en una de las jugadas aisladas de la Real en la primera parte.

Prieto, gol y lesión.

En la reanudación el partido cambió. La Real volvió a tomar el mando del partido. Los donostiarras se volvieorn a crecer y Griezmann trató de llevar al equipo hacia ariba. Una jugada aislada de Antoine Griezmann por la izquierda terminó en penalty favorable a la Real. Prieto, con una frialdad enorme anotó el gol que abría la lata y el camino hacia la primra división. El 10 de la Real tuvo que tirar dos veces el penalty, por alguna manía persecutoria de Teixeira, que mandó repetir. A Prieto no le tembló el pulso. El problema vino en la celebración, que pisó mal tras saltar la valla de publicidad y tuvo que pedir el cambio.

Nsue, que salió en sustitución de Prieto, salió muy concentrado, rabioso, y dio otro aire a la Real. De hecho, los donostiarras marcaron el segundo en el 18 de la segunda, tras una buena jugada del mallorquín, que centró al segund palo, donde Griezmann cedió de cabeza a Bueno, que en el área pequeña no perdonó. Al Celta, el segundo gol le supo mal, le sacó del partido, mientras en la grada se celebraba lo que era un ascenso inminente. Sólo faltaba esperar a que Teixeira decretara el final del partido, cosa que hizo cuando había pasado un minuto del tiempo reglamentado.

La fiesta estalló. Hubo un pequeño intento de invasión de campo, pero fue bien repelido, por lo que los actos preparados por la Real para celebrar el ascenso sobre el césped pudieron llevarse a cabo con toda normalidad. La afición no abandonó el estadio, quería estar con sus jugadores, sus héroes, antes de desperdigarse por la ciudad en una larga noche de celebración, una vez cumplida la misión de retornar a la primera división.

2.- Real Sociedad: Zubikarai; De la Bella, Ansotegi, Mikel González, Carlos Martínez; Rivas, Aranburu, Xabi Prieto (Nsue, min.57), Griezmann, Zurutuza (Sergio Rodríguez, min. 76); y Carlos Bueno (Labaka, min. 84).

0.- Celta: Falcón; Lago, Hugo Mallo, Sergio Ortega (Noguerol, min. 60), Tuñez, Vila, López Garai (Aaron, min. 57), Trashorras, Michu; Aspas (Alex López, min. 75) y Papadopoulos.

Goles: 1-0, min. 56: Xabi Prieto, de penalti. 2-0, min. 63: Carlos Bueno.
Árbitro: Teixeira Vitienes (Cantabria). Amonestó a Carlos Bueno, Griezmann, Tuñez y Papadopoulos.
Incidencias: 31.000 espectadores en el estadio de Anoeta. Lleno.