JORNADA 36 ( 08/05/2010 )

TABLAS EN LA FIESTA DEL FUTBOL GUIPUZCOANO

Real Sociedad y Real Unión empatan en un partido en el que la Real hizo más méritos pero que terminó sin goles. Gal registró un lleno total.

Estos partidos suelen ser así. Raros, duros, tensos y a la vez aburridos. Ni Real Unión ni Real Sociedad hicieron un buen encuentro, al que el calor de un abarrotado Gal salvó de la zozobra. El estadio irunés registró un lleno total, en el que aficionados de los dos equipos compartieron espacio dando, una vez más, una lección de convivencia y rivalidad. El ambiente fue lo que puso el color a un partido gris.

De todas formas la versión que la Real mostró en Irún no fue mala. El equipo donostiarra lleva casi cuatro meses sin ganar fuera de casa, lo que se está empezando a convertir en una obsesión. El punto, por ello, no es malo, pero habrá que refrendarlo con una victoria la próxima semana ante el Castellón, ya que la clasificación a final de la jornada se va a ver comprimida.

 

Ni Lasarte ni Alonso escondieron su artillería. Conscientes de lo que había en juego ambos quisieron salir a por el partido, aunque fue la Real la que hizo más méritos para llevárselo. Tuvo más el balón, tuvo más ocasiones, pero no terminó de concretar. El Unión se encomendó a las jugadas a balón parado y los contragolpes. Los de Iñaki Alonso pusieron en aprietos a Zubikarai en varias ocasiones, pero tampoco lograron meter el balón en la portería.

Así fue el derby que tantas expectativas había levantado en Gipuzkoa a lo largo de la semana: una fiesta, la del fútbol guipuzcoano, deslucida por un empate que no termina de satisfacer a ninguno de los dos equipos.

                                                         Nsue en punta.

La sorpresa del partido llegó a cargo del entrenador de la Real Sociedad. Martín Lasarte decidió innovar y colocó a Nsue en punta, relegando a Agirretxe al banco. Además, decidió no hacer experimentos en el centro del campo, y por aquello de que su habitual pivote retornaba tras un partido de sanción, volvió a colocar a Rivas y a Aranburu. De este modo, la Real salió al terreno de juego con Zubikarai en portería; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González y De la Bella en defensa; Rivas y Aranburu en el doble pivote; Griezmann y Xabi Prieto abiertos en banda, con Zurutuza de enganche y Nsue en punta.

Por su parte Iñaki Alonso terminó por despejar la incógnita sobre quién iba a ser de la partida en detrimento de Aitor Sanz. Markel Robles fue el elegido para esa posición en un once formado por Jauregi en portería; Descarga, Lacruz, Gerlo y Gurrutxaga en defensa; Markel Robles como único pivote, con una línea de cuatro por delante, con Salcedo y Quero abiertos en banda y Juan Domingue y Eneko Romo por el centro, y Gorka Brit como único delantero.

El partido comenzó sin dominio claro por parte de ninguno de los dos equipos, aunque era quizá la Real la que trataba de llegar a las inmediaciones del área de Jauregi con mayor peligro. Fueron momentos de tanteo en los que la Real manejó más y el Unión no se escondió. Hubo que esperar hasta del minuto 18 de partido para ver la primera gran oportunidad. Fue para la Real. Nsue no llegó por centrímetros a un balón centrado que Gurrutxaga tuvo que sacar a corner.

Al Real Unión le costó algo más llegar al área txuri urdin. Su primera aproximación llegó mediada la primera parte cuando Romo cabeceó un balón que fue repelido por Eñaut Zubikarai. El de Ondarroa volvió al once titular tras lesionarse Riesgo - rotura del quinto metacarpiano de la mano izquierda - y se mostró seguro bajo palos.

El último cuarto de hora de la primera mitad nos dejó las mejores ocasiones por parte de ambos equipos. La Real subió lineas y se volcó en el ataque. Los de Lasarte tuvieron más oportunidades, pero ni una buena peinada al segundo palo de Prieto, ni un buen disparo del jugador donostiarra, ni un mano a mano de Nsue con Jauregi, termiaron con la pelota en el fondo de las mallas. Eneko Romo también tuvo una muy clara para el Real Unión al filo del descanso, pero tampoco pudo adelantar al cuadro txuribeltz.

Buscaron la victoria.

En la reanudación ninguno de los dos equipos se conformó con el empate. El partido siguió siendo escaso de calidad, con dos equipos recurriendo mucho al juego directo y los contragolpes, pero sin concretar. Beobide entró en el descanso en sustitución de Markel Robles, que se vio superado en el centro del campo durante la primera parte. La Real siguió siendo mejor y pudo adelantarse en el marcaodr dos veces en los primeros 10 minutos, pero ni Nsue ni Xabi Prieto finalizaron.

Sin embargo la jugada que pudo cambiar el signo del encuentro llegó en el minuto doce de la segunda parte, cuando Salcedo desaprovechó un buen servicio por la banda derecha a portería vacía. Esa oportunidad hizo despertar a una Real que quiso pero no pudo. Los de Martín Lasarte adelantaron líneas y se fueron al ataque. Zurutuza, que había pasado muy desapercibido durante la primera parte estuvo cerca de marcar de semi-volea, tras un centro de un incombustible Carlos Martínez.

Tras esa jugada el de Rockefort dejó su sitio a Songo'o que salió al terreno de juego tras semanas de no saberse nada de él, lo que obligó a Xabi Prieto a convertirse en enganche. El camerunés no aprovechó la oportunidad, se le vio nervioso y muy impreciso con el balón. El siguiente en abandonar el terreno de juego fue Nsue. El mallorquí se zafó en ataque en una pelea permanente con Lacruz, pero no tuvo suerte de cara a gol. En su lugar entró Agirretxe, que cerca estuvo de marcar en el primer balón que tocó. El delantero de Usurbil tampoco vio puerta.

Entre tanto el Real Unión ya se había encomendado a las jugadas de estraegia. Sólo a balón parado podían llegar los sustos por parte del Real Unión, que cerca estuvo de marcar en el 35 en una falta magistralmente botada por Durán, que Zubikarai desvió a córner con una parada magistral.

En los últimos minutos Martín Lasarte metió a Vigera, pero el partido parecía estar abocado al empate a cero final. Los últimos minutos no fueron nada del otro mundo. Ninguno de los dos equipos logró una clara ocasión, lo que hizo que el encuentro terminara con el empate a cero.

Las tablas firmadas por ambos equipos no terminan de servir a nadie. La Real necesitaba los tres puntos para defender su diferencia, mientras que el Real Unión quería salir de los puestos de descenso. Sumar siempre es positivo, pero si alguna sensación era palpable en las caras de los aficionados de ambos equipos, esa era la de la decepción de no haber logrado una victoria.

0. Real Unión: Jauregi; Descarga, Lacruz, Gerlo, Gurrutxaga; Markel Robles (min 46, Beobide), Romo, Quero (min 73, Abasolo), Juan Domínguez, Salcedo (min 59, Durán); Brit.

0. Real Sociedad: Zubikarai; Carlos Martínez; Ansotegi; Mikel González; De la Bella; Rivas, Aramburu, Xabi Prieto, Zurutuza (min 69, Songo×o), Griezmann (min 81, Viguera); Nsue (min 74, Agirretxe).

Árbitro: Pino Zamorano (Colegio castellano-manchego). Ha amonestado a los locales Markel Robles, Descarga, Beobide y Durán, y a los visitantes Carlos Martínez, Rivas y Viguera.
Incidencias: Partido de la trigésimo sexta jornada de la Liga Adelante disputado en el Stadium Gal. Gran ambiente y lleno con 6.500 espectadores, de ellos, cerca de la mitad de la Real Sociedad. Antes del inicio del partido se ha homenajeado al ocho de banco móvil de remo de Hondarribia que recientemente se ha proclamado campeón de Euskadi