JORNADA 30 ( 27/03/2010 )

TARDE NEGRA

La Real Sociedad cae con justicia ante un Córdoba mucho mejor. Xabi Prieto fue expulsado y Claudio Bravo, que estaba siendo el más destacado, se tuvo que retirar lesionado y, a falta de la exploración definitiva, se perderá varios encuentros.

Menuda tarde. La peor en mucho tiempo para la Real. Los txuri urdin no sólo perdieron en El Arcángel, sino que además jugaron el peor partido de la temporada. Fue desesperante, indigno del líder de segunda división. Los donostiarras se vieron superados en todo momento por un Córdoba que físicamente les dio toda una lección.

Pero lo peor de todo fue la imagen. Es cierto que en los partidos lejos de Anoeta, la Real Sociedad suele mostrar otra cara. Plantea los partidos de otra manera, y el juego que despliega poco o nada tiene que ver con el que hace en su feudo. La Real se dedica a esperar al rival y trata de salir a la contra. En El Arcángel no lo consiguió, lo que unido a que en defensa no estuvieron nada finos, dejó una nueva derrota en el casillero txuri urdin.

Además, por si la mala imagen dada no fuera suficiente, la Real no podrá contar con Xabi Prieto la próxima semana, ya que fue expulsado por doble amarilla, y tampoco con Claudio Bravo que, en un encontronazo con Assen que entró a la pugna de un balón con el cancerbero chileno de manera muy fea, sufrió un esguince del ligamento colateral interno de la rodilla derecha. Habrá que esperar a la exploración que se le hará el lunes para saber cuánto tiempo estará de baja. Lo que es seguro es que contra el Hércules no jugará.

                                                             Sin cambios.

Martín Lasarte volvió a apostar por el once habitual: Bravo en portería, De la Bella, Mikel González, Ansotegi y Carlos Martínez en defensa; Rivas y Elustondo en el medio pivote; Griezmann y Xabi Prieto abiertos en banda; Aranburu de enganche y Bueno como único punta. El más destacado fue Bravo, y eso que se lesionó.

Por su parte Lucas Alcaraz saltó al terreno de juego con las ideas muy claras y con su once habitual: Raul Navas en portería; Fuentes, Agus, Richi y Gerardo en defensa; Carpintero y Scotti como pivotes; José Vega y Arteaga en bandas, y Assen y Pepe Díaz en punta.

La idea de Alcaraz era muy simple: no dejar tener el balón a la Real y jugar con rapidez y fuerza para tratar de sorprender a los donostiarras. Le salió bien. Los primeros diez minutos de juego fueron de dominio territorial de un Córdoba que no buscó tantear a la Real, sino jugarle directamente para tratar de hacerle daño. Los donostiarras asistieron impasibles al inicio demoledor de los cordobeses, y sólo una buena combinación entre De la Bella, Bueno y Griezmann estuvo cerca de terminar en gol.

Con el paso de los minutos la Real pareció recuperarse. Los de Lasarte comenzaron a tener más el balón y no sólo lo trataban de jugar de forma directa a Carlos Bueno, a quien por cierto, mucho le costó ganar un balón por alto. Mientras tanto, el Córdoba probaba con disparos desde fuera del área, uno de los cuales estuvo cerca de terminar en gol. El poste salvó a la Real de recibir en el minuto 21 el primero gol del partido de las botas de un exrealista, Gerardo.

Para entonces ya era patente que la Real no era la de otros días. El balón no le duraba apenas a los donostiarras, que fallaron lo indecible en pases cortos y fáciles. En defensa, además, la movilidad de Pepe Díaz, Assen y de Jose Vega y Arteaga por bandas, estaba poniendo en muchos aprietos a los donostiarras. En una de esas jugadas de peligro, Pepe Díaz recibió un balón dentro del área. Mikel González que era su par, trató de quitárselo, pero la patada fue directamente a la espinilla. Penalti de libro. Pepe Díaz lo tiró muy mal y Bravo se pudo resarcir de la semana pasada parándolo.

El primer contratiempo estaba salvado. La reacción de Rivas, puño cerrado, mostraba el nerviosismo que existía en el seno txuri urdin. Lo que no se esperaban era que pocos minutos después Xabi Prieto viera una tarjeta amarilla que acarreaba suspensión. El Córdoba aprovechó la ocasión, y tras el penalti marrado no se achantó y comenzó a correr con el balón. La Real no podía parar las acometidas locales. Las faltas eran lo único a lo que podía recurrir. En una de ellas llegó el primer gol del encuentro. Arteaga aprovechó que no había pedido pasos, que Griezmann no estaba justo delante del balón, y que Bravo había salido de su portería para mandar a los defensores, para lanzar directamente y colar el balón al fondo de las mallas. Gol tonto, que dejaba a las claras lo sucedido en la primera parte, donde el Córdoba fue mucho más.

Trujillo Suárez terminó con la Real.

En la reanudación, y con el 1-0, Alcaraz metió en el terreno de juego a Lauren, para tratar de sujetar más al Córdoba. Gorka Elustondo de cabeza llegando desde atrás tuvo una buena oportunidad para la Real en el minuto nueve. Lo que nadie se esperaba es que en el once, la Real se fuera a quedar con diez jugadores. El trencilla Trujillo Suárez no vio dos claros penaltis a favor de la Real, que terminaron con Xabi Prieto en el suelo. El colegiado interpretó que el donostiarra se había tirado y le sacó la segunda amarilla. Fue el inicio del fin.

Seis minutos tardaron en reaccionar desde el banquillo, para finalmente cambiar a Griezmann para dar entrada a Nsue. No era quizá el cambio más adecuado. La entrada de Nsue era correcta, sin embargo debería haber entrado por Rivas o Elustondo, para retrasar la posición de Aranburu y meter al mallorquín de enganche para buscar mayor velocidad arriba. Poco después sí fue Aranburu el sacrificado para dar entrada a Zurutuza en la media punta.

Los dos cambios no arreglaron nada. La tarjeta roja sobre Xabi Prieto pesó en las filas txuri urdines, que continuaron haciendo un futbol horrible, nada digno del líder de la segunda división. El Córdoba seguía a lo suyo y con los cuatro de arriba continuó haciendo mucho daño a los donostiarras. Estaba más cerca el segundo del Córdoba que el empate de la Real. Bravo lo salvó en el minuto 30 con una doble parada a bocajarro.

Tres minutos después de que Bravo se volviera a erigir en salvador llegó la nefasta jugada para los intereses de la Real: choque entre Bravo y Assen dentro del área, en el que a Bravo se le torció la rodilla. Los doctores y el propio portero pidieron inmediatamente el cambio. Zubikarai saltó al terreno de juego. Pero estaba frío y regaló un buen balón al Córdoba en el minuto 39, que terminó en gol de Juanjo, que había entrado anteriormente en detrimento de Pepe Díaz. Zubikarai salió en falso a un pase entre líneas de Arteaga y Juanjo no perdonó. El partido se había acabado.

La Real bajó los brazos y lo único destacable de los últimos minutos fue la expulsión de Richi, que no terminó incidiendo para nada en el juego txuri urdin. Así llegó la derrota para los donostiarras, que sufrieron una tarde bautizada como negra, no sólo por el resultado, que es importante, sino también porque la Real perderá a Xabi Prieto para el próximo partido y a Claudio Bravo para varios encuentros.

2 - Córdoba: Raúl Navas, Gerardo, Richy, Agus, Fuentes; Arteaga, Carpintero (Lauren, m.50), Scotti, José Vega (Dañobeitia, m.89); Asen y Pepe Díaz (Juanjo, m.74).

0 - Real Sociedad: Bravo (Zubikarai, m.78); Carlos Martínez, Mikel González, Ansotegi, De la Bella; Rivas, Elustondo (Zurutuza, m.68), Griezmann (Nsue m.62), Xabi Prieto, Aranburu; Carlos Bueno.


Goles:1-0, m.40: Arteaga. 2-0, m.84: Juanjo.
Árbitro: Trujillo Suárez (colegio tinerfeño), que expulsó al donostiarra Xabi Prieto en el m.56 por doble amarilla así como al blanquiverde Richy en el m.90, mientras que amonestó a los cordobesistas Fuentes, José Vega y Gerardo, así como al realista Bueno.
Incidencias: Partido de la trigésima jornada de Segunda A, disputado en El Arcángel, con terreno de juego en buenas condiciones, ante cerca de 13.000 espectadores.