JORNADA 26 ( 27/02/2010 )

LABAKA AL RESCATE

La Real Sociedad empata en Huesca en un partido malo de solemnidad en el que la Real volvió a mostrar su peor cara. Alrededor de mil seguidores txuri urdin hicieron frente a la tan de moda ciclogénesis y arroparon al equipo en las gradas.

A la afición de la Real no le para ni una “ciclogénesis explosiva”. Ni aunque predijeran el fin del mundo dejarían de viajar los seguidores de la Real por toda la geografía para apoyar a los suyos. En los autobuses camino de la capital oscense, los seguidores lo dejaban claro: “el día que me muera, yo quiero mi cajón, pintado de azul y blanco, como mi corazón”. Por eso, sólo por pegarse las pechadas que se pegan llueva, truene o nieve, se deberían de volver de todos y cada uno de los campos que visitan con los tres puntos.

Sin embargo, a la sufrida parroquia txuri urdin le tocó en Huesca vivir otra tarde de sopor, de tostón, de mal juego. Sólo sus cánticos y el empuje de una afición local muy entregada y sabedora de que la presión que se puede meter en un estadio tan pequeño como El Alcoraz es muy grande, fueron los grandes dinamizadores de la tarde. El resto sobró, por ser un espectáculo más bien pobre, indigno de un equipo que busca el ascenso a primera división.

Menos mal que Labaka, duda hasta última hora, forzó y aguantó el calentamiento para poder saltar en el once inicial. El azpeitiarra fue el mejor hombre del encuentro. Mandó en defensa, donde cortó bien los balones y despejó sin contemplaciones, y además marcó el gol del empate, cuando la Real parecía que no iba a ser capaz de reaccionar.

 

                                     Sin cambios de esquema.

Martín Lasarte, a pesar de que no tenía a Nsue y Sergio, a los que dejó fuera de la convocatoria por decisión técnica, apostó por mantener el esquema de juego. La recuperación de Labaka hizo que no se tuviera que recurrir a probaturas de ningún tipo, por lo que los donostiarras formaron con lo previsto: Bravo en portería, Carlos Martínez, Labaka, Esnaola y De la Bella en defensa; Rivas y Elustondo en el doble pivote; Griezmann y Songo’o en bandas, con Aranburu de enganche y Bueno arriba.

Por su parte, la Sociedad Deportiva Huesca alineó a Doblas en la puerta, Mikel Rico, Helgera, Dorado y Juanma en defensa; Sastre y Camacho en el doble pivote; Gilvan Jose Vegar y Gallardo en la línea de tres por delante, y arriba Moisés.

El encuentro comenzó con la presencia de un fuerte viento que desconcertaba a ambos contendientes. La Real supo aprovechar mejor las ráfagas de viento que entraban en El Alcoraz y se fue al ataque, sobre todo con balones largos, donde logró forzar tres corners en alrededor de doce minutos. El peligro txuri urdin venía, una vez más, de centros desde la banda buscando el remate de cabeza de alguno de los que entrara.

Poco a poco el partido se fue convirtiendo en una lucha sin cuartel en el centro del campo. Esta batalla coincidió con el bajón de juego de la Real. Los donostiarras comenzaron a mostrarse imprecisos, no lograron conducir bien los balones arriba y dejaban pensar a la zona de creación oscense con gran facilidad, lo que pudo costar muy caro a los donostiarras.

Así, José Vegar fue el primero en avisar, pero su disparo fue sacado entre Bravo y Labaka, para que el mano a mano no llegara a más. Mientras tanto la Real trataba de explotar demasiado las bandas. Buscaron a Songo’o, aunque el camerunés no estuvo nada fino, y cuando lo que trataban era hallar a Griezmann los pases no llegaban a su destinatario. El Huesca con una buena presión y una fluida salida del balón hizo mucho daño a la Real, que en el ecuador de la primera parte perdía con mucha facilidad el balón.

Vuelta de Xabi Prieto.

A pesar de que los últimos diez minutos de la primera parte fueron de mejoría txuri urdin, el partido se fue al descanso empate a cero, dejando un cierto sabor de preocupación a los seguidores realistas. Por eso, cuando nada más comenzar la segunda parte Xabi Prieto salió a calentar la grada se volvió a animar.

Esos ánimos duraron 16 minutos. Los mismos que tardó Moisés en marcar un gol de cabeza en el segundo palo, tras jugada ensayada por parte del Huesca. El Alcoraz se volvió loco, mientras que los seguidores txuri urdin se echaban las manos a la cabeza mientras trataban de animar a los de Lasarte para que buscaran el gol de empate.

Tras el tanto de Moisés, Martín Lasarte efectuó un doble cambio, quizá demasiado previsible Xabi Prieto y Agirretxe entraron en el terreno de juego en sustitución de Songo’o, que no hizo gran cosa en su primer partido como titular, y Carlos Bueno, que se volvió a pegar con los centrales a lo largo de todo el partido.

Con la salida al terreno de juego de Xabi Prieto la Real pareció ver el final del túnel del ostracismo. El centrocampista donostiarra volvió a demostrar que es el jugador más valioso de la Real, a pesar de que para este partido si hay que elegir a alguno ese es Mikel Labaka, que cortó todos los balones habidos y por haber que venían por arriba así como entre líneas. La colaboración de Esnaola en dichas tareas, que realizó un partido muy solvente en el día de su debut con la camiseta txuri urdin en liga, fue también crucial.

 

                              Centro de Estrada, gol de Labaka.

El tiempo apremiaba y Martín Lasarte no parecía tenerlo del todo claro. Había que buscar más mordiente arriba y no se le ocurrió otra cosa que quitar a Rivas, que estaba serio en sus labore del centro del campo, para introducir meses después de su última aparición a Jonathan Estrada.

Lo del colombiano fue de “llegar y besar el santo”. Sólo cinco minutos después de ingresar en el terreno de juego pidió lanzar una falta desde la derecha del ataque. Todo el mundo se quedó expectante y boquiabierto, ya que suele ser Antoine quien lanza este tipo de faltas. La puso muy bien al segundo palo, donde entró Labaka con todo para rematar el balón y mandarlo al fondo de las malles, Empate a uno.

Para entonces la Real ya estaba volcada en el ataque, lo que aprovechó el Huesca para tratar de salir a la contra con la velocidad de Gallardo, Iriome y Gilvan. Labaka siguió muy atento y evitó situaciones comprometidas a Claudio Bravo.

Así, el encuentro terminó con empate a uno gracias al Rescate al que acuidió Labaka a diez minutos para el final para anotar un gol de cabeza. Además, las noticias que llegaban tanto desde Soria como desde el Ciudad de Valencia era alentadoras, ya que con este punto la Real sigue manteniendo las cosas igual, aunque en vísperas del verdadero “Tourmalet” de la competición.

 
1 - S.D. Huesca: Doblas; Mikel Rico, Helguera, Dorado, Juanma; Sastre, Camacho; Gallardo (Sorribas, min.60), José Vegar (Vicente Pascual, min.63), Gilvan; y Moisés (Iriome, min.76).
1 - Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Labaka, Esnaola, De la Bella; Rivas (Estrada, min.77), Elustondo; Songo'o (Aguirretxe, min.63), Aranburu, Griezman; y Bueno (Xabi Prieto, min.63).
Goles: 1-0. min.59. Moisés; 1-1. min.80. Labaka.
Árbitro: Ontanaya López, del C. Castellano-manchego. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Dorado, Juanma, Camacho, Gilvan y Mikel Rico y por los visitantes a Songo'o.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 26 de liga de Segunda División disputado en el estado de El Alcoraz que registró un lleno total, 5.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Eduardo Gabás, ex delegado del Huesca, fallecido recientemente.