JORNADA 8 ( 18/10/2009 )

La Real se deja el liderato y su condición de invicto en Valencia

“Porque la vida puede ser maravillosa”. Esa era una de las frases preferidas del difunto Andrés Montes. Durante los últimos partidos así había sido la vida para la Real. Sin embargo, llegó el Levante y la vida dejó de ser tan maravillosa. La Real desapareció. No fue ni la sombra de los últimos partidos. Apenas creó ocasiones, cayó en la trampa del Levante y salió derrotada, con merecimiento, del Ciudad de Valencia.

Seguramente, habrá quien se escude en que el estado del terreno de juego no era el más óptimo para el tipo de juego que quiere desplegar la Real, o que el árbitro era casero y perjudicó a la Real. Esas excusas no sirven. En un partido en el que los de Lasarte tenían que ponerse el buzo de trabajo, no se lo pusieron y no hay más que decir. Esta derrota servirá para no relajarse ni lo más mínimo.

 

                                                  Continuidad.

 

Martín Lasarte volvió a apostar por el esquema y once que tan buenos resultados le ha estado dando las últimas jornadas. Sustituyó a Riesgo por Bravo en la portería y continuó alineando a los mismos hombres que había logrado la victoria hace una semana ante el Salamanca: Mikel González, Ansotegi, Labaka y Dani Estrada en defensa; Rivas como único pivote; línea de cuatro por delante con Zurutuza y Aranburu por el centro y Xabi Prieto y Griezmann por banda, y Agirretxe como referente en ataque.

Por su parte el Levante formó con Reina en portería, Angel, Ballesteros, Serra y Pau Cendrós en defensa; Iborra y Pallardó en el doble pivote; Juanlu y Miguel Pérez abiertos en banda, y Xisco Nadal e Igor en punta.

 

                                           Superioridad local.

 

Desde el principio la superioridad del Levante fue la tónica predominante del partido. La Real estaba falta de ideas y no lograba trenzar jugadas que llegaran a las inmediaciones del área. Los errores en el pase eran frecuentes y las ocasiones de gol brillaban por su ausencia.

El Levante presionaba la salida del balón de la Real desde muy arriba, lo que no dejaba pensar a la Real como acostumbra. Si a esto le sumamos que el estado del césped era vergonzoso el resultado era que la Real no era capaz de conducir el balón al ras y tenía que recurrir a los balones aéreos, que rara vez encontraban destinatario.

El juego aéreo no era lo que más convenía a la Real y sí al Levante que cuenta con una torre en el centro encarnada en la figura de Iborra y un central enorme como es Ballesteros, que lograba sacar todos los balones. Así, el Levante jugaba cómodo y llevaba el partido a su terreno.

Fue, por tanto, una primera parte sosa, sin grandes ocasiones de gol –sólo una de Juanlu en un cuatro para cuatro y una falta de Griezman fuera- en la que lo único que sacamos en claro fueron tres tarjetas amarillas, dos de ellas muy rigurosas, a tres de los cuatro defensores de la Real.

                              Penalty claro.

 

Tras el paso por vestuarios Martín Lasarte volvió a demostrar que no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones. Agirretxe, que no había aparecido durante toda la primera parte, se quedó en la ducha y Carlos Bueno ocupó su lugar, en un cambio que buscaba más la lucha en la frontal del área que la calidad futbolística. El césped y el juego que tenía que desplegar el equipo no beneficiaban al tipo de juego de Agirretxe, por lo que Lasarte optó por dejarlo en la caseta para ir a por el partido.

Siendo sinceros, le salió mal, porque Carlos Bueno no logró, en ningún momento, ganarle la partida a los dos centrales del Levante. Peleó, como es habitual en él, pero también pasó muy desapercibido, entre otras cosas porque el juego se repartía entre los jugadores que ocupan posiciones en la línea de cuatro.

La segunda parte comenzó de la peor forma posible. Diego Rivas saltó dentro del área con intención de tapar un disparo, con la mala suerte que el balón dio en su brazo, que estaba extendido. El colegiado –malo hasta decir basta- no lo vio, no así su linier que levantó el banderín señalando la pena máxima favorable al Levante. Igor de Souza no perdonó y, paradiña incluida, engañó a Bravo para marcar el que, a la postre, sería el único gol del partido.

                                   Partido roto, equipo roto.

 

El gol sirvió para que la Real despertara del letargo en el que llevaba sumida desde el inicio del partido y en la siguiente jugada el colegiado anuló, por fuera de juego, un gol de Lakaba. El de Azpeitia rompía, por poco, la posición legal.

El Levante se echó atrás y esperó a la Real que trató de irse hacia arriba. Los levantinistas ya no presionaban desde arriba. Se encerraron en su terreno de juego achicando cualquier espacio e intentando coger a la contra a la Real, que no le quedaba otra que irse arriba con todos sus efectivos. Esto rompió el partido e hizo que llegaran ocasiones por ambos bandos.

Primero fue Ballesteros el que estuvo cerca de poner el 2-0 con un potente zurdazo a la salida de un corner. El poste desvió el balón. Después, el propio Ballesteros estuvo a punto de meter el balón en su propia portería tras una buena jugada por la izquierda de la Real. Más tarde, Griezmann de cabeza trató de poner en aprietos a Reina, e Iborra, también con la testa, mandó fuera otro balón franco que tuvo el equipo local.

El equipo txuri urdin quería la victoria pero estaba roto, al igual que el partido. No raseaba el balón como acostumbra y le costaba llegar arriba. Por ese motivo, y par ir en busca del partido, Lasarte quitó a Aranburu para meter en el campo a Nsue y buscar una mayor verticalidad. Minutos después, De la Bella sustituyó a Mikel González para ejercer de carrilero e intentar penetrar por banda izquierda. No sirvió de mucho.

Ni la expulsión de Angel a falta de seis minutos para el final del partido hizo que la Real se rehiciera y acabó claudicando ante un Levante que fue superior y que frenó la racha victoriosa de la Real, que a pesar de la derrota continúa en puestos de ascenso.

 

1 - Levante: Reina; Pau Cendrós, Serra, Ballesteros, Ángel; Miguel Pérez (Gorka Larrea, m.22), Pallardó, Iborra, Juanlu; Xisco Nadal (Cerra, m.85) e Igor (Jorge Pina, m.72).
0 - Real Sociedad: Claudio Bravo; Mikel González (De la Bella, m.79), Labaka, Ansotegi, Estrada; Diego Rivas; Xabi Prieto, Aranburu (Nsue, m.63), Zurutuza, Griezmann; y Agirretxe.
Goles: 1-0, m.49: Igor, de penalti.
Árbitro: Amoedo Chas (colegio gallego). Amonestó los locales Xisco Nadal, Juanlu, Cerra y Pau Cendrós y a los visitantes Mikel, Labaka, Ansotegi y Nsue. Expulsó, por doble tarjeta amarilla, al granota Ángel (m.84).
Incidencias: Partido de la octava jornada de la Liga Adelante de Segunda división disputado en el Ciutat de València ante 4.890 espectadores.