JORNAD 5 ( 27/09/2009 )

GRIEZMANN SE DOCTORA Y LLEGA LA PRIMERA VICTORIA EN ANOETA

La Real Sociedad venció al Huesca en Anoeta, en un partido en el que debutó Griezman como titular en la Real y marcó un golazo. Carlos Bueno cerró el partido al final de la segunda parte .

Por fin vamos a dormir durante una semana bien, aunque sea por lo deportivo. Y no lo digo porque la Real haya jugado el mejor partido de lo que va de temporada, que no lo ha hecho, sino porque se ha ganado por fin un partido en Anoeta. Se supone que el estadio donostiarra tiene que ser un fortín, la clave para buscar el ascenso, por lo que la victoria de hoy puede ser también un golpe de moral para un equipo que vuelve a recordar lo que es ganar en casa.

El juego de la Real no ha sido para hechar cohetes. Sin embargo, parece que Lasarte va amoldando poco a poco al equipo a la idea que tenía concebida desde que llegó a Donostia. Además, no le ha temblado el pulso a la hora de hacer cambios y, en cuanto ha visto que "Cocoliso" Johnatan no funciona, ha decidido dar la alternativa a la gran esperanza de la cantera de Zubieta, Antoine Griezmann, que no sólo ha marcado un golazo, sino que además ha presentado sus credenciales para seguir siendo titular.

 

                                           Cambio de sistema.

El equipo necesitaba un cambio. Tras la mejoría que experimentó el equipo en la segunda parte ante el Girona, Lasarte optó por el 4-1-4-1 con el que terminó siete días atrás. De este modo hubo varias novedades en el once titular. Rivas y Johnatan se quedaron en el banquillo, en beneficio de Griezmann y Aranburu, que ocuparon sus puestos. De este modo, la Real saltó al césped de Anoeta con Bravo en portería, Sarasola, Mikel González, Ansotegi y Estrada en defensa; Elustondo como pivote único por delante; línea de cuatro en el centro para Griezmann por la izquierda, Aranburu y Sergio por el centro, y Xabi Prieto por la derecha, y Agirretxe en punta.

Por su parte, el Huesca llegaba a Anoeta con un equipo con numerosas variables. Miguel ocupó la portería, línea de cuatro atrás para Roberto, Corona, Dorado y Camacho; Helguera y Sastre formaron el doble pivote; por delante una línea de tres con Mikel Rico, Reinaldo e Iriome, y Rubiato en punta.

                                 Gol de Griezmann para despertar.

El partido tuvo, de nuevo, dos partes bien diferenciadas. Otra vez más, la Real nos regaló una primera parte soporífera hasta que en el minuto 39, "la gran esperanza" Griezmann metió un golazo de disparo desde fuera del área. Hasta ese momento, la Real quiso tener el balón para tocar a placer y buscar llegar a las inmediaciones de Miguel raseando el balón. Volvió a fallar el último pase.

Por si fuera poco Agirretxe se las veía y se las deseaba con Corona y Dorado, que no le soltarón ni un segundo, lo que fue minando la moral del delantero de Usurbil, que firmó uno de los partidos más discretos de lo que llevamos de temporada. Así, mientras la defensa del Huesca se centraba en Agirretxe, Xabi Prieto y Sergio trataban de sorprender. Sobre todo el donostiarra era el que volvía locos a los defensores que le dieron unas cuantas patadas, ante la pasividad del colegiado y del línea, que terminaron por sacar de sus casillas al capitán de la Real.

Todo el juego de la Real fluía por la banda derecha. Allí, Estrada y Xabi Prieto trataban de profundizar para buscar centros al corazón del área. Mientras tanto, Sarasola y Griezmann, no tenían apenas la oportunidad de tocar el balón, por lo que la grada no podía ver si el equipo cambiaba con la incursión del joven francés. Hasta que en el minuto 39, le llegó un balón a la altura del banquillo visitante. Avanzó unos metros hasta que se topó con el lateral Roberto. Vio que había hueco para tirar una diagonal y cuando estaba a dos metros de la frontal lanzó un disparo cruzado que sorprendió a Miguel y se coló en la portería provocando el delirio de la grada, y del propio Griezmann, que se fue a la pista de atletismo a celebrarlo con una afición que está a sus pies.

                                    Apuros en la segunda parte.

Los mejores minutos de la Real, tras el gol de Griezmann, dieron paso a un descanso en el que el equipo fue ovacionado. El Huesca necesitaba un cambio que le hiciera carburar y volver a meterse en el partido. Iriome dejó su sitio a José Vegar y el Huesca cambió a varios hombres de sitio. Camacho, que ocupaba la banda izquierda pasó al pivote, Helguera retrasó su posición y Dorado se fue al lateral. El Huesca cambió su imagen. Se fue al ataque. Camacho cogió la manija del centro del campo y lanzó a los suyos a la búsqueda de la portería de Bravo.

Mientras el Huesca comenzaba a achuchar, Lasarte dio entrada a Carlos Bueno, en sustitución de Agirretxe que no estaba teniendo su tarde. El Huesca también movió ficha, en busca de una mayor movilidad arriba. El delantero centro Rubiato dejó su sitio en el campo a Victor Pérez, de manera que Reinaldo, que estaba muy activo, pasaba a jugar más por el medio. Fue el propio Reinaldo el que tuvo el empate del Huesca en sus botas, pero se escoró demasiado y mandó el balón al lateral de la red. José Vegar también la tuvo en sus botas. Sin embargo, Bravo sacó la pierna para quitarle el balón.

                                    Debut de Zurutuza y gol de Bueno

La Real necesitaba refresco. Griezmann, más activo en la segunda parte, estaba fundido, lo mismo que Sergio, que durante todo el partido movió el juego de la Real. Así, tras la doble ocasión visitante, Lasarte introdujo a Zurutuza por Sergio, y minutos más tarde, a Markel por Griezmann. De esta manera, el equipo perdía calidad pero ganaba en fuerza. Por su parte, el legendario Moises entró en el terreno de juego en sustitución de Reinaldo.

Los cambios fueron para bien. Zurutuza se zafó en la media punta, presionó, robó el balón, y no se escondió a la hora de disparar, lo que fue ovacionado por una grada entregada a su equipo a nada que hacía. Markel contuvo el centro del campo, ayudó en defensa y sacó balones en busca de Xabi Prieto y Carlos Bueno. El uruguayo, que volvió a demostrar que es un peleón, con detalles para la galería. Primero sacó un buen disparo que salió desviado a corner. Después, a la salida de ese corner, un buen cabezazo fue salvado por el cancerbero Miguel, cuando el balón ya se colaba. El delantero uruguayo quería marcar ante su público.

Parecía que la Real tenía controlado el partido tras las acometidas del Huesca en la primera mitad de la segunda parte. Había que matarlo, por si las moscas. Estrada trató de engañar al colegiado en una internada al área simulando un penalty del portero, lo que le costó una tarjeta amarilla. Más adelante, el colegiado no señaló una mano clarísima de Helguera dentro del área. La Real se venía arriba, mientras el Huesca empezaba a estar desordenado.

El desorden del Huesca y la buena disposición en el campo de Aranburu y Zurutuza provocaron varios robos de balón. Fue en el minuto 44, cuando uno de esos robos sirvió para que Aranburu diera un pase al espacio entre los dos centrales a Carlos Bueno, que se interno en el área, hizo un quiebro que sentó a Miguel y a Corona, otro que le permitió escorarse y empujarla al fondo de la portería. Dos cero, alegría y descanso en la grada que vio como el Huesca entregaba la cuchara y se vivía un final tranquilo, para variar.

No fue el mejor partido de la Real, pero sí que se notó mucha mejoría. El equipo jugó bien en distintas fases del partido, no se precipitó, y en los momentos de peor juego no pasó tantos apuros como en otras ocasiones. Además, los canteranos Sarasola, Griezmann y Zurutuza demostraron que merecen minutos. Griezmann se doctoró en Anoeta, Sarasola mostró gran solvencia, y Zurutuza peleó y llevó peligro. El equipo está en clara progresión, se ha vuelto a enganchar a la cabeza, y el próximo domingo tiene la oportunidad de demostrarlo ante un rival directo como el Numancia.