JORNADA 20 ( 16/01/2010 )

PUNTO Y SEGUIDO A LA RACHA.

La Real vence por la mínima en Balaídos al Celta, en un partido nada brillante, que quedó condicionado por la expulsión de Iago Aspas al filo del descanso, y ya son 10 las jornadas que lleva sin perder. Nsue marcó el gol del triunfo.

El propio mister reconocía al final del partido en la rueda de prensa que el partido no había sido brillante, que la Real no había jugado bien, pero que se iba muy contento con la victoria. Él y todos los aficionados de la Real, suponemos. Porque en segunda división los partidos lejos del feudo de uno suelen ser batallas en las que hay que sacar el mayor rédito posible.

Eso es lo que está haciendo la Real esta temporada. En casa ha construido un fortín, y fuera saca puntos sin que su juego sea del todo convincente. Pero el caso es que no se suele volver de vacío. Y como lo importante es sumar en busca del ansiado ascenso, pues lo demás poco debe importar, aunque hay quien no se conforma sólo con ello.

Los tres puntos que la Real se trae de Vigo son muy golosos. Los txuri urdin estuvieron a merced de los gallegos casi toda la primera parte; supieron darle la vuelta a la dinámica que estaba tomando el partido, y tras la expulsión del Iago Aspas cogieron el timón para terminar venciendo. Eso sí, sufrir se sufrió, porque el Celta no se dio por vencido, e incluso los de Martín Lasarte sacaron dos balones en la raya de gol, por no hablar de los palos y las ocasiones que tuvieron los vigueses para adelantarse en el marcador.

                                                Carlos Martínez titular.

La gran novedad en el once titular de la Real fue la presencia de Carlos Martínez en el lateral derecho. El buen partido de De la Bella la semana pasada no le sirvió para mantenerse en el once, y Lasarte, viendo que Carlos Martínez ya estaba recuperado de su infección respiratoria, optó por el de Lodosa para volver a mandar a Mikel González al lateral izquierdo.

El resto del once dispuesto por el uruguayo, el previsto: Bravo en portería, Carlos Martínez, Ansotegi, Labaka y Mikel González en defensa; Elustondo y Rivas en el doble pivote; Griezmann y Nsue abiertos en banda con Xabi Prieto como enganche, y Agirretxe como delantero centro. Es decir, a pesar de las dudas, Martín Lasarte optó por el esquema habitual.

Por su parte, Eusebio dispuso sobre el terreno de juego un once con varias novedades con respecto al que ha estado usando en los últimos partidos: Falcón en portería, Hugo Mallo, Jordi, Túñez y Roberto Lago en defensa; Bustos y López Garai en el centro del campo; con Aspas, Saulo y Toni en la línea de tres y Joselu como punta. Eusebio dejó en el banquillo a uno de sus hombres con más calidad, Trashorras.

 

                                    Treinta minutos de ciclón Celta.

La Real salió despistada al terreno de juego de Balaídos, mientras que el Celta lo hizo muy enchufado, lo que le permitió a los locales avisar dos veces en los primeros 10 minutos. Joselu mandó un cabezazo en el segundo palo por encima del larguero de Bravo, mientras que Aspas de falta cerca estuvo de sorprender al cancerbero chileno.

Los donostiarras se mostraron imprecisos con el balón, sobre todo ante la presión del Celta, que no les dejaba jugar con comodidad, puesto que se adueñó del balón. La Real, que acostumbra a tener el dominio de la pelota, sufrió de lo lindo corriendo detrás del balón, y cuando lo lograba recuperar no le duraba ni un suspiro.

La oportunidad más clara del celta llegó sobre el minuto 20 de la primera parte, cuando Tuñez remató a la salida de un córner y Rivas sacó el balón de cabeza sobre la misma línea de gol. El Celta era un ciclón y la Real no conseguía hacer frente a la presión asfixiante a la que le estaba siendo sometida. Falcón era un mero espectador.

Pero el ritmo frenético impuesto por los de Eusebio no podía durar todo el partido. Poco a poco la Real comenzó a tener más la pelota y a equilibrar algo el porcentaje de posesión de balón. Así, en cuanto los donostiarras empezaron a tener más la pelota, comenzaron a desplegar su fútbol y las ocasiones no tardaron en llegar. Las jugadas a balón parado eran un premio para la Real, que lograba rematar, aunque no de forma acertada. Xabi Prieto de cabeza estuvo cerca de marcar en el minuto 30, pero Falcón voló para mandar el balón a córner.

El despertar de la Real coincidió con la aparición de Nsue en el ataque. El mallorquín comenzó a caer en banda, a recoger balones largos que le enviaban y a crear peligro con aproximaciones al área rival. Una combinación entre Xabi Prieto y Nsue propició la ocasión más clara para la Real. Una pared de delicatessen dejó sólo a Nsue en el vértice del área pequeña, pero Falcón sacó una mano prodigiosa para desviar el disparo del txuri urdin a córner.

El Celta con diez toda la segunda parte.

Justo antes del descanso llegó una de las jugadas clave del partido. Iago Aspas sacó una falta antes de que se lo indicara Bernabé García, lo que le costó la segunda cartulina amarilla y, por tanto, la expulsión. Una extraña decisión arbitral que condicionó el choque, ya que en la segunda parte, el Celta no fue el mismo de la primera; le dio el balón a la Real que jugó más cómoda.

Los de Martín Lasarte salieron mejor al terreno de juego. Nsue no tardó en enseñar a los presentes que seguía igual de enchufado que al final de la primera parte, y en el minuto tres mandó un remate de cabeza fuera. El mallorquín no tardó en resarcirse, ya que en el minuto 12 culminó una gran contra txuri urdin, que comenzó con un robo en el centro del campo, una buena conducción del propio Nsue, una apertura a banda derecha a Xabi Prieto, un buen centro al primer palo, y una buena anticipación de Nsue al primer palo para de cabeza marcar el primer y único gol del partido.

Con el tanto, la Real se vino arriba, y cerca estuvo de marcar el segundo cuatro minutos después. Sin embargo, Agirretxe no miró cuál era su posición y su remate a portería vacía dio en el palo para desesperación del jugador de Usurbil.

El Celta no se dio por vencido, y trató de seguir llegando con peligro en el ataque. Joselu pudo marcar el empate en el minuto 26, pero Labaka salvó en la raya. Ante esa amenaza, Lasarte buscó la contención. Quitó a Griemann, primero, para dar entrada a Sergio, y después sustituyó a Elustondo para dar entrada a Markel. Además, cambió de delantero y Bueno entró por Agirretxe.

El resultado de los cambios fue bueno, ya que el Celta, con el paso de los minutos se fue encontrando con un muro en defensa y con una salida rápida de la Real, que trató de finiquitar el partido a la contra. Pudo hacerlo, y de hecho el gol de Bueno debió subir al marcador, pero el juez de línea levantó el banderín decretando posición antirreglamentaria; no era. Con el paso de los minutos el Celta terminó por desinflarse y Carlos Bueno pudo matar el partido en el 42. Falcón volvió a sacar una gran mano.

De este modo, la Real se trae tres puntos que le permitirán seguir en lo más alto de la clasificación una semana más, y con dos partidos seguidos en casa que le pueden hacer coger una renta mayor. Punto y seguido a la buena trayectoria que le ha llevado a no perder en los últimos diez partidos.

0 - Celta: Falcón; Hugo Mallo, Túñez, Jordi, Roberto Lago; López Garai, Bustos (Oriol Riera, min.84); Saulo (Trashorras, min.46), Iago Aspas, Toni (Botelho, min.66); Joselu.
1 - Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Labaka, Ansotegi, Mikel; Diego Rivas, Elustondo (Markel, min.76); Nsue, Xabi Prieto, Griezmann (Sergio, min.73); Agirretxe (Bueno, min.63).
Goles: 0-1, min.58: Nsue.
Árbitro: Bernabé García (colegio murciano). Expulsó Iago Aspas en el minuto 45 por doble amonestación. Además, amonestó a López Garai, Joselu, Túñez y Hugo Mallo por parte del Celta de Vigo, y a Ansotegi, Labaka por parte de la Real Sociedad.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 20 de la liga Adelante disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 11.053 espectadores, según anunció el club vigués.