JORNADA 19 (09/01/2010)

LA REAL CONTINUA IMPARABLE EN ANOETA

La Real golea al Cádiz en Anoeta en un partido intenso en el que los donostiarras levantaron un gol de Tristan y pusieron la puntilla al encuentro en la segunda parte. Aranburu, Agirretxe, Elustondo y Griezmann fueronlos goleadores.

Vaya tarde. Lo que en el minuto seis parecía que iba a ser de perros, se tornó en gloria. La Real supo rehacerse tras un gol del Cádiz logrado a los seis minutos de empezar, empató rápido, se hizo con el control del balón y fue muy superior al Cádiz, al que acabó goleando.

Cuánto tiempo hacía que la grada no entonaba los compases de la marcha de San Sebastián. Eso suele ser significativo de que las cosas marchan bien, de que el equipo funciona y de que los aficionados están más que nunca con los suyos. Las cosas siguen bien y Anoeta sigue siendo un fortín.

Es cierto que a pesar de la goleada y de la solvente imagen con la que uno se queda tras lo noventa minutos, el equipo sufrió, sobre todo tras el segundo gol. Sufrió porque se relajó, porque bajó la guardia, porque se echó atrás y dejó de hacer lo que mejor sabe, esto es, jugar al fútbol teniendo el balón. Esta vez supieron salir del atolladero y volvieron a sus raíces para sentenciar el encuentro mediada la segunda parte.

 

                               De la Bella, Aranburu y Griezmann en el once.

El encuentro se presentaba incierto. La climatología era adversa y las pistas de atletismo estaban cubiertas por un manto blanco de nieve. Con el estadio vacío la Real salió a calentar, cuando todavía los responsables del recinto no habían dado ni la luz. Fue entonces cuando se pudieron ver los cambios de Lasarte en el once titular. Con las lesiones de Zurutuza y Estrada, y la infección respiratoria de última hora contraída por Carlos Martínez, se esperaba una pequeña revolución en la alineación.

Así fue, ya que entre los once que calentaban todavía sin luz en un desierto Anoeta, estaban Griezmann, De la Bella y Aranburu. Esquema y dudas resueltas: Martín Lasarte quería jugar con el dibujo habitual, pero con Mikel González por la derecha y Aranburu de enganche, pensando quizá en contener algo más el centro del campo a la hora de defender. De este modo la Real saltó al campo con Bravo en portería, De la Bella, Labaka, Ansotegi y Mikel González en defensa; Elustondo y Rivas en el doble pivote; con Aranburu por el centro en la línea de tres, escoltado por Griezmann y Xabi Prieto en las bandas, y Agirretxe en punta.

La apuesta le salió bien, puesto que De la Bella cuajó un gran encuentro por la izquierda, Mikel González solventó la papeleta por la derecha, y Mikel Aranburu realizó un trabajo encomiable como enganche.

Por su parte, Javi Gracia, entrenador del Cádiz, optó por alinear a Kiko Casilla en portería, Cifu, Silva, Mansilla y Cristian en defensa; Fragoso y Abraham en el doble pivote; con López Silva y Enrique abiertos en banda, Fran Cortés de enganche, y Diego Tristán como único punta.

 

                                                   Goles tempraneros.

El inicio del encuentro fue frenético. La rapidez del terreno de juego, propició que ambos equipos movieran el balón con mucho ritmo llegando al área rival. La Real fue quien pudo abrir el marcador a los cuatro minutos, pero Silva salvó el disparo de Mikel Aranburu tras una gran jugada entre Ansotegi y Xabi Prieto.

Dicen que el que perdona paga, y en este caso el refrán se cumplió ipso facto, ya que Tristán aprovechó un fallo de Bravo en el despeje para adelantar al Cádiz dos minutos después. La nieve comenzaba a caer de nuevo sobre Anoeta y el estadio se congeló en un istante.

Sin embargo, Mikel Aranburu enmendó su error cinco minutos después tras culminar una gran jugada de Griezmann, que controló un buen centro desde la derecha con mucha maestría, se internó en el área y cuando le taparon trató de salir para terminar dándole el balón a Mikel Aranburu que con un potente disparo raso desde la frontal batió a Casilla.

    Los linieres dejaron mucho que desear.

Con el partido empatado, la Real terminó de entrar en calor – y eso que era difícil – haciéndose con el control de la pelota en el centro del campo. Rivas, expeditivo en el corte, y Elustondo, preciso en el pase a pesar del estado del terreno de juego, supieron combinar bien tanto con Aranburu como con Xabi Prieto y Griezmann por bandas.

Con pases largos por alto, el equipo txuri urdin lograba coger la espalda a los defensores gaditanos. Lo que no contaban era con la facilidad del linier para levantar el banderín. El asistente de Ontanaya López, Ortega Nájera se cubrió de gloria durante la primera parte decretando tres fueras de juego que no eran y que propiciaban que los hombres de ataque donostiarras se pudieran presentar delante del meta Casilla. Creíamos que ante la duda no había que levantar el banderín.

El problema no cesó en la segunda parte, puesto que el otro asistente del colegiado, Moreno Clemente, continuó con el recital de “banderinazos”, lo que les costó ser abroncados por el público.

Así las cosas el partido llegó al descanso con empate a uno, pero con la sensación de que la Real era muy superior, y con la noticia de la sustitución del goleador Diego Tristán, que tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 32 por lesión.

 

                                      Gol de Agirretxe y minutos de caraja.

El encuentro no pudo reanudarse de mejor forma. Un mal despeje de Cristian, junto con una buena presión de Agirretxe y algo de fortuna, trajeron el segundo gol para la Real. Imanol Agirretxe se encontró con el balón dentro del área y sólo la tuvo que empujar.

Era momento de dar la puntilla al partido. Pero aunque la Real gozo de una doble oportunidad al cuarto de hora del comienzo de la segunda parte para meter el tercero, el equipo pareció echarse atrás y entregar el balón al rival.

Craso error, puesto que esta Real sufre mucho cuando juega sin balón; cosa que aprovechó el Cádiz para irse arriba y achuchar durante unos minutos a los donostiarras. Fueron siete u ocho minutos de incertidumbre, en los que el juego de la Real comenzó a ser pobre, lo que encendía las alarmas tanto del banquillo como de la grada.

 

                                   Elustondo y Griezmann sentencian.

 

Lasarte salió del banquillo, apretó a los suyos, que se volvieron a hacer con el control de la pelota y, por tanto, del partido. Los ataques volvieron a ser fluidos y era cuestión de tiempo que llegara el tercero. Elustondo lo logró en el minuto 31 en un potente lanzamiento de falta que Abraham desvió con la rodilla al fondo de las mallas.

Con el partido ya sentenciado, llegó la hora de Griezmann. La joven perla de la Real, que a lo largo del partido protagonizó acciones de gran calidad, se guardó lo mejor para el final. Robó un balón en defensa, corrió todo el campo en una buena contra, encaró al portero en diagonal y lo batió de un potente disparo con el exterior. Delicatessen para delirio de Anoeta, que se quedó con las ganas de celebrar el quinto de Xabi Prieto, ya que el asistente lo anuló por fuera de juego inexistente.

De este modo, la Real, que seguirá tras esta jornada en puestos de ascenso, continua imparable en casa; allí donde se fraguan la mayoría de los ascensos a primera división.

4.- Real Sociedad: Bravo; Mikel González, Labaka, Ansotegi, De la Bella; Rivas (Bergara, min. 78), Elustondo, Aranburu (Jonathan, min. 82), Xabi Prieto, Griezmann; Agirretxe (Carlos Buenos, min. 75).
1.- Cádiz: Casilla; Cifuentes, Mansilla, Silva, Cristian; López Silva, Fragoso, Abraham, Enrique (Nano González, min. 60), Cortés; Diego Tristán (Toedtli, min. 33).
Goles: 0-1, min. 6: Diego Tristán; 1-1, min. 11: Aranburu; 2-1, min. 46: Agirretxe; 3-1, min. 76: Elustondo; 4-1, min. 90: Griezmann.
Árbitro: Ontanaya López (Castilla- La Mancha). Amonestaciones a Diego Rivas, Aranburu, Enrique, Cristian y Mansilla.
Incidencias: Encuentro disputado en Anoeta ante 15.000 aficionados. Ha nevado de forma constante durante el partido. Diego Tristán ha abandonado por lesión el campo en el primer tiempo.