JORNADA 17 ( 20/12/2009 )

La Real vence al Betis en Anoeta con justicia y pasará la Navidad en lo más alto de la clasificación y con ocho puntos de diferencia con respecto al cuarto clasificado.

Cuando a las 10:30 horas de la mañana asomamos la cabeza para comprobar el estado del césped de Anoeta, tras una noche en la que la nieve fue la gran protagonista, y vimos que el campo esta cubierto por un manto de nieve se presagiaba lo peor: la suspensión. Pero los operarios de Anoeta se afanaron y lograron retirar toda la nieve para que a las 12 en punto, con el “tutu” de la Internacional sonando a todo tren en el centro de la ciudad, el colegiado Hevia Obras diera el pitido inicial a un partido con sabor a primera.

El estado del terreno de juego era completamente óptimo para la práctica del fútbol. La nieve caída durante la noche no estropeó el césped, lo que hacía presagiar un encuentro vibrante, de ida y vuelta y con muchas alternativas. Sin embargo, la Real fue quien mejor lo encaró, quien mejores ocasiones creó y quien terminó llevándose la victoria de forma merecida. Quizá alguno debería recapacitar antes de hacer declaraciones, porque se podría decir que la Real dio una lección al Betis.

 

                                    Que “Bueno” que viniste.

 

Martín Lasarte, quien una hora antes del partido ya vivía intensamente el encuentro, apostó por el once titular que le dio la victoria siete días antes ante el Castellón. De este modo, Bravo jugó en portería, Mikel Gonzalez, Mikel Labaka, Ansotegi y Estrada en defensa; Elustondo y Rivas en el doble pivote, con Nsue y Xabi Prieto abiertos en banda, Zurutuza de enganche por el centro y Bueno como único ariete.

Por su parte, Antonio Tapia no fue conservador, ni mucho menos, y salió al campo con toda la artillería. Goitia ocupó la portería, Fernando Vega, Arzu, Melli y Nelson formaron la línea defensiva; Iriney y Mehmet Aurelio el doble pivote; por delante Emana, Juanma y Nacho, y arriba Sergio García.

La Real salió al encuentro muy enchufada. Los de Martín Lasarte habían preparado a conciencia el duelo, ante un rival directo por volver a primera división. La presión de la salida de balón visitante hizo que la Real robara mucho creara ocasiones de gol desde los primeros instantes.

Carlos Bueno fue el gran protagonista. El delantero uruguayo está en un gran momento de forma y demostró que su nivel de motivación es sobresaliente. Desde el primer minuto presionó a la defensa rival, robo balones y generó grandes ocasiones de gol. Entre ellas destacan una en el minuto 5, en la que tras encarar a Goitia se hizo un pequeño lío con la pelota y un cabezazo en plancha que pusieron en pie a una grada más entregada que nunca.

Antes, Hevia Obras, un trencilla cuya matrícula conocemos muy bien en Anoeta, anuló un gol de Bueno a instancias de su linier, al interpretar que había fuera de juego cuando el jugador txuri urdin recibió el balón sólo en el área pequeña. La situación era completamente legal. El Betis quiso aprovechar la ocasión y, mientras cinco jugadores de la Real celebraban el gol anulado, salió al contragolpe, aunque sin éxito.

El equipo bético tenía la partida perdida en todos los aspectos y sólo creaba peligro en contragolpes gracias a las velocidad y movimientos de los cuatro de arriba, y en disparos lejanos. De hecho, uno de Sergio García desde fuera del área salió rozando el palo justo un minuto antes de que Carlos Bueno abriera el marcador para la Real. Corría el minuto 29, cuando Elustondo sacó una falta en raso para dársela a prieto en la frontal del área, aunque escorado a la derecha; Prieto no se lo pensó dos veces y logró ganar la línea de fondo, desde donde saco un centro picado por encima de Goitia al segundo palo. Allí Carlos Bueno emergió entre Arzu y Mehmet para con la cabeza mandar el balón al fondo de las mallas.

 La Real pudo golear.

 

Hasta el descanso el partido no varió y los dos equipos se fueron al vestuario con sensaciones encontradas. La Real se sentía claramente superior, mientras que el Betis necesitaba encontrar la forma de quitarle el balón a la Real y hacerle daño del centro del campo hacia delante.

En cambio, en la reanudación la cosa no varió mucho. La Real siguió dominando, el Betis siguió tratando de jugar a la contra y con disparos desde lejos, y el dos a cero parecía más factible que el empate. Antonio Tapia también lo vio y metió más artillería en el campo a los once minutos con la entrada de Caffa.

Pero la Real seguía siendo más. Robaba en el centro o en defensa y jugaba el balón entre líneas, buscando en todo momento a Carlos Bueno. El uruguayo falló lo inexplicable en el minuto 14, cuando un pase de Xabi Prieto al espacio entre los dos centrales le dejó sólo delante de Goitia. Bueno cruzó demasiado y cuando la grada cantaba gol el balón se marchó fuera. Entre tanto el Betis trató de valer las jugadas de estrategia para hacer daño a la Real, y cerca estuvo de lograr el empate en un cabezazo peinado por Emaná.

Martín Lasarte introdujo a Griezmann para dar más movilidad al ataque de la Real por Nsue. La entrada de la joven perla de la cantera txuri urdin coincidió con una doble oportunidad donostiarra, que a punto estuvo de terminar con el balón en las mallas de Goitia. Sin embargo, el disparo de Xabi Prieto se fue arriba.

Capi entró por Nacho y Rodri por Irineii en toda una declaración de intenciones de Antonio Tapia para buscar el empate a la desesperada. Ante ello, Lasarte sacó a Aranburu por Zurutuza, primero, y a Markel por Rivas, después. El partido de Zurutuza en la presión de la salida del balón de los béticos fue encomiable, mientras que Rivas fue una auténtica pesadilla para el centro del campo del Betis. El manchego completó un gran partido ayudando, además, en defensa.

Entre ambos cambios, la Real pudo meter el segundo. Labaka cabeceó un centro de Griezmann que sorprendió por alto a Goitia, pero que Nelson sacó sobre la misma raya de gol. Así, tanto va el cántaro a la fuente que al final, en el minuto 41 de la segunda parte, Mikel Aranburu se sacó un pase para quitarse el sombrero de nuevo entre los dos centrales para la carrera de Prieto, que se encaró a Goitia, lo regateó y marcó para provocar el delirio en Anoeta y cerrar el encuentro. La Real merecía ese segundo gol por las ocasiones desperdicias y porque estaba siendo mucho mejor que el Betis.

Hasta el final el encuentro transcurrió tranquilo, con la grada en pie celebrando un triunfo vital, de récord por se el séptimo consecutivo en casa cosa que no se conseguía desde tiempos de Jabo Irureta, y que permite a los donostiarras comer el turrón, el mismo que esta mañana había sobre la mesa de la zona mixta de Anoeta, en el liderato y con ocho puntos de ventaja con respecto al cuarto clasificado. ¿Cuánto tiempo hacía que no pasábamos una Navidad así?.

2.-Real Sociedad: Bravo; Estrada, Ansotegi, Labaka, Mikel González; Rivas (Markel Bergara, min. 84), Elustondo, Xabi Prieto, Nsue (Griezmann, min. 70), Zurutuza (Aranburu, min, 77); Bueno.
0.-Betis: Goitia; Fernando Vega, Arzu, Melli, Nelson; Iriney (Rodri, min. 78), Mehmet Aurelio (Caffa, min. 58), Nacho (Capi, min. 73), Emaná, Juanma; Sergio García.
Goles: 1-0, min. 30: Carlos Bueno. 2-0, min. 85: Xabi Prieto.
Árbitro: Hevia Obras (Castilla- León). Tarjetas amarillas a Carlos Bueno, Rivas, Emaná y Sergio García.
Incidencias: 19.000 espectadores en el estadio de Anoeta.