JORNADA 14 ( 29 / 11 / 2009 )

La Real saca un valioso punto en un partido en el que el Rayo se adelantó tres veces, la Real lo empató, y tuvo ocasiones para ganar.

No vamos a engañarnos. El vermut volvió a sentar muy bien. Esta rico, tenía buen bouquet, y cuando el colegiado pitó el final la ración de calamares sentó de maravilla. Dicen que cuando no se puede ganar no hay que perder, y sacar un punto frente al Rayo Vallecano, en un estadio que históricamente se le ha dado muy mal.

De hecho, lo más seguro es que los cientos de seguidores txuri urdin que poblaron las gradas del Teresa Rivero pensaban que iban a presenciar otra goleada, cuando un canterano de la Real que milita en las filas del Rayo, Nestor Susaeta, empalaba una magnífica volea para meter el primer gol del partido. Sin embargo, esta vez la Real no bajó los brazos en ningún momento, se zafó en la pelea y tuvo en sus manos los tres puntos.

El partido era importante, puesto que el Rayo es y será un rival directo en la pelea por el ascenso. Además, las victorias de Hércules y Cartagena obligaban a los donostiarras a sacar algo positivo de Vallecas. El punto logrado no permite a la Real mantener el liderato, pero provoca un triple empate en la cabeza de la tabla, en la que la Real vuelve a ser protagonista. Además, no me lo van a negar, tras el paso del especial “tourmalet”, en el que la Real se ha enfrentado a todos los equipos de la parte alta de la tabla, el equipo está enganchado a la cabeza, por lo que esto pinta bien.

                                 Sin cambios en la alineación.

 

Lo hemos mencionado varias veces pero repetirlo no está de más: si algo te va bien para qué cambiar. Eso pensó Martín Lasarte que repitió once titular con respecto a la pasada jornada: Bravo en portería, Estrada, Ansotegi, Labaka y Mikel González en defensa, Elustondo y Rivas en el centro, Griezman, Aranburu y Xabi Prieto en la línea de tres, y Bueno en punta.

Por su parte, Pepe Mel, también apostó por un juego rápido e incisivo con su once: Cobeño en portería, Coke, Salva, Pelegrín y Edu Albacar en defensa, Movilla y Rafa García en el centro, línea de tres para Michel, Piti y Susaeta, y arriba Rubén Castro.

 

                               Cuatro goles en treinta minutos.

 

Antes del pitido inicial la gran mayoría de los aficionados recordaban el precedente existente esta temporada contra el Rayo Vallecano. Ambos equipos se habían enfrentado en la eliminatoria de Copa. En aquella ocasión, a partido único y en Anoeta, el Rayo dio un baile a la Real Sociedad. Sin embargo, aquella Real y la actual no es la misma, mientras que el Rayo va manteniendo poco a poco ese estilo de juego impuesto por Pepe Mel.

Por eso, cuando en el minuto 6 de partido Nestor Susaeta marcaba el primer golazo de la jornada, la Real no bajó los brazos y siguió fiel al juego que estaba desplegando. Así, los txuri urdin siguieron peleando por el control en el centro del campo y se echaron al ataque en busca del empate. El tanto de la igualada llegó en el minuto 16 cuando Xabi Prieto bajó un buen balón con el pecho en el punto de penalty y batió de disparo bajo al guardameta Cobeño.

Poco duró la alegría en el equipo txuri urdin, ya que tres minutos después, el Rayo se volvía a poner por delante. De nuevo el gol llegaba en una segunda jugada, esto es, tras rechace de la defensa, el balón caía de nuevo en los pies de los jugadores del Rayo, que aprovechaban las imprecisiones defensivas de la Real para crear peligró. En esta ocasión, y cuando se cumplía el 19, un rechace de la defensa daba el balón a Rafa García que batía a Claudio Bravo con un disparo cruzado raso.

El partido estaba loco, el ritmo era frenético, por lo que todavía podían pasar muchas cosas. La Real no se vino abajo y siguió intentándolo. La fe mueve montañas y en el minuto 30 Carlos Bueno cabeceó un centro de Rivas en la frontal del área marcando un golazo de nueve auténtico. El uruguayo marcó su tercer gol con la zamarra blanquiazul y lo celebró con mucha garra.

El Rayo trató de dar el último arreón antes del final de la primera parte, pero la Real se zafó en defensa y el encuentro se fue empatado a dos al descanso.

Zurutuza volvió a jugar y a marcar.

 

En la reanudación nada cambió. La intensidad del partido siguió siendo total. El público se lo estaba pasando en grande y el partido era de lo más entretenido. Los dos equipos siguieron yéndose al ataque buscando hacer daño al rival en jugadas rápidas. El Rayo seguía buscando las segundas jugadas, mientras que la Real profundizaba por banda.

Fueron los madrileños los que volvieron a dar. De nuevo, y tras un rechace, esta vez Ruben Castró batió a Claudio Bravo, que cometió un error en la salida al centro que conectaron los locales desde la izquierda. Otra vez el Rayo por delante.

La Real seguía creyendo en su juego y no cesó en su intento. Estaba empezando a dominar más el centro, lo que hacía presagiar que el partido no iba a acabar así. Aranburu mando a la derecha del poste de Cobeño un buen cabezazo a centro de Griezmann un minuto después del gol local, y el propio Cobeño hizo una gran parada a disparo de Xabi Prieto poco después.

Fue entonces cuando Martin Lasarte decidió buscar más el juego entre líneas y sacó a Zurutuza. El de Rockefort, que volvía a una convocatoria tras tres semanas lesionado, salió al terreno de juego, con la misión de ser el enganche entre el centro del campo y Carlos Bueno. Aunque en realidad, lo del francés fue de llegar y besar el santo, ya que nada más salir, conectó de cabeza un gran centro de Xabi Prieto desde la derecha para poner el empate a tres en el luminoso.

                                        La Real pudo ganar.

 

Restaban 25 minutos todavía para el pitido final y la velocidad e intensidad del partido seguían siendo la de los compases inciales. Con el partido en tablas ninguno de los dos técnicos quiso echarse atrás y las sustituciones fueron más encaminadas a dar frescura al ataque que a otra cosa. Lasarte introdujo en el terreno de juego a Agirretxe por Bueno y a Nsue por Griezmann, buscando darle un aire nuevo al equipo en ataque, mientras que Jofre y Pachón fueron las sustituciones de Pepe Mel.

El encuentro iba llegando a sus minutos finales con la pelea y los nervios intactos. Las jugadas de estrategia comenzaban a cobrar importancia. El Rayo lanzó dos faltas fuera, mientras que la Real malogró una de Griezmann y un mano a mano de Agirretxe con Cobeño que el delantero de Usurbil cruzó demasiado. Ya en el descuento y con el Rayo con uno menos, por expulsión de Salva por doble amarilla, Mikel González tuvo la mejor ocasión de los minutos finales de partido. Dribló dentro del area a un defensor a la salida de una falta pero Cobeño tapó bien el hueco.

Así, la Real, que pudo ganar en el descuento, terminó el partido con un buen empate en un partido loco de ida y vuelta, que tiene que dejar un buen sabor de boca, puesto que, tras los resultados del día anterior, donde el resto de rivales directos vencieron, salvo el Recreativo, dejan a los donostiarras colíderes en la tercera posición.

 

3 - Rayo Vallecano: Cobeño; Coke, Salva, Serrano, Albacar; Susaeta (Jofre, min. 73), Movilla, Rafa García, Míchel (Rubén Reyes, min. 63); Piti (Pachón, min. 73) y Rubén Castro.
3 - Real Sociedad: Bravo; Ansotegi, Labaka, Estrada, Mikel; Xavi Prieto, Rivas, Elustondo, Griezmann (Nsue, min. 82); Aranburu (Zurutuza, min. 63) y Bueno.
Árbitro: Pérez Montero (colegio andaluz). Expulsó a Salva en el minuto 90+ por doble amonestación, por parte del Rayo Vallecano. Igualmente, amonestó a Rafa García por parte del Rayo Vallecano y a Bueno, Mikel y Rivas por parte de la Real Sociedad.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada de liga de la Segunda división de fútbol, disputado en el estadio Tersa Rivero de Madrid, ante unos once mil espectadores. Llovió durante el partido y en la segunda parte estuvo muy resbaladizo