JORNADA 12 ( 14/11/2009 )

La Real Sociedad empata a cero ante un Albacete que dio una lección de cómo se sale a empatar sin goles en un partido.

Érase una tarde aburrida de fútbol en el Carlos Belmonte de Albacete. Frente a frente dos equipos con dos objetivos bien distintos. La Real buscando retornar a la élite del fútbol, y el Albacete tratando de hacer los deberes a tiempo para mantenerse un año más en la categoría. Dos equipos, dos objetivos, dos maneras diferentes de concebir el fútbol, que tras noventa minutos no quedaron patentes.

A pesar del empate, si de este encuentro hubiera que sacar un vencedor moral, es fue sin duda el equipo manchego. Pepe Murcia dio una lección a propios y extraños de cómo salir a jugar un partido a no meter y que no te metan. El resultado lo dice todo: la Real cayó en la trampa y la tarde fue soporífera.

 

                             Elustondo y Sergio novedades.

 

Además de la incursión de Asier Riesgo en el once titular, por la ausencia de Bravo concentrado con su selección, Martín Lasarte introdujo dos novedades en el once titular: Sergio y Elustondo. El dibujó no varió y Riesgo ocupó la portería, De la Bella, Mikel González, Ansotegi y Estrada completaron la defensa, Elustondo y Aranburu el doble pivote, Griezmann, Sergio y Xabi Prieto la línea de tres y Agirretxe la punta.

Por su parte, Pepe Murcia, el artífice de la trampa defensiva, alineó a Notario en portería, Tarantino, López Ramos, Alberto y César en defensa, Verza y Souza en el doble pivote, Antonio López y Altobelli abiertos en banda, y Stuani y Belencoso ocuparon la delantera.

 

                          Cinco disparos en la primera parte.

 

De nada sirve que la estadística reflejara que los txuri urdin tuvieron mucho más el balón. Los hechos son lo que cuenta y la estadística decía que la Real efectuó su primer disparo entre los tres palos en el minuto 31 de la segunda parte. A ello contribuyó un Albacete ultra defensivo que se replegaba, formaba una muralla de medio campo hacia atrás, y esperaba a que la Real tratara de llegar. Sin embargo, la Real nunca llegó y apenas creó peligro sobre el marco defendido por Notario.

Ni Albacete ni Real llegaban a la portería contraria. De ahí el pobre bagaje de disparos en la primera parte: entre los dos equipos sólo tiraron cinco veces a puerta, dos de ellas entre los tres palos. Crear juego era imposible, puesto que el Albacete cerraba todas las líneas de pase. Belencoso y Stuani bajaban directamente a la línea del centro del campo; Antonio López y Altobelli cubrían la banda; Verza y Souza se replegaban según la Real ganaba metros, y junto con los cuatro defensas, formaban una muralla infranqueable. Así era imposible.

El partido fue un sopor desde el pitido inicial y lo único digno de mención que sucedió en la primera parte fue la lesión de De la Bella. El lateral catalán se hizo daño en un choque mediado el primer acto y tuvo que quedarse en la ducha tras el descanso, ya que además vio nada más comenzar el encuentro una tarjeta amarilla que no le iba a permitir ir con la contundencia necesaria al rival en la segunda parte.

             Algo más de ritmo.

 

Con Sarasola fuera de la convocatoria, Martín Lasarte tuvo que tirar de la polivalencia de Mikel González y optó por dar entrada a Labaka, para colocarlo en el eje de la zaga y desplazar al central de Arrasate a la banda izquierda. Esta vez, Mikel González no tuvo problemas, ya que el Albacete apenas cruzó la línea divisoria en la segunda mitad.

El partido se reanudó con algo más de ritmo, aunque con el paso de los minutos, el Albacete terminó de dormir el partido. No pasaron desapercibidos, en cambio, un intento de vaselina de Antonio López, una contra rápida de Griezmann parada por Cesar que vio la tarjeta amarilla, y un flojo disparo de Souza.

La Real seguía aumentando el porcentaje de posesión de balón, pero seguía sin poder crear juego tal y como le gusta. Sergio trataba de bajar a por el balón para ayudar en la distribución, Xabi Prieto y Griezmann se movían entre líneas buscando el balón, y Agirretxe tenía la batalla perdida con los rocosos centrales Alberto y López Ramos.

                                  Johnatan volvió a jugar.

 

Martín Lasarte estaba inquieto. Sus constantes idas y venidas en el área técnica, los resoplos y las gesticulaciones mostraban que algo no iba bien. La Real estaba necesitada de soluciones. El técnico uruguayo sustituyó a Sergio e introdujo a Carlos Bueno buscando más la pelea que el toque.

La única forma de llegar al área contraria era mediante balones aéreos que, normalmente, eran rechazados por la defensa manchega, que estuvo muy atenta y concentrada. Ni los disparos de falta de Griezmann, ni los centros de Elustondo logaron que la Real rematara con peligro a puerta.

Con el partido en vía muerta, y ya la desesperada, Lasarte dio entrada en el terreno de juego a Johnatan Estrada. El colombiano volvía pisar un terreno de juego tras un inicio de liga decepcionante y tampoco fue la solución. El partido estaba enquistado en una siesta provocada por el sistema del Albacete y poco más parecía que se pudiera hacer. Sólo un disparo lejano de Carlos Bueno puso en apuros a Notario ya en las postrimerías del encuentro.

De este modo, la Real arañó un empate del Carlos Belmonte en una tarde de siesta, que si el próximo domingo en Anoeta a la hora del vermut se completa con una victoria ante el Cartagena, seguro que no dejara el insípido sabor de boca que seguramente se le quedó al grueso de la afición txuri urdin.

 

0 - Albacete: Notario, César, Alberto, López Ramos, Tarantino, Altobelli, Verza, Sousa, Antonio López (Isma, m 89), Stuani y Belencoso (Batres, m. 74).
0 - Real Sociedad: Riesgo, Estrada, Asotegi, Mikel González, De la Bella (Labaka, m. 46), Xabi Prieto, Aranburu, Sergio (Bueno, m.70), Elustondo, Griezmann y Agirretxe (Jonathan, m.80).
Árbitro: Lizondo Cortés (Colegio Valenciano). Mostró tarjetas amarillas a los locales César y Antonio López e Isma y a los visitantes De la Bella y Aranburu.
Incidencias: Carlos Belmonte (5.737 espectadores)