3º PARTIDO DE PRETEMPORADA 30/07/2011 ( Dax ).

Tolouse 1 - Real Sociedad 0

Philippe Montanier ya sabe lo que es perder con la Real. Y parece que le
gusta, a tenor de sus explicaciones tras el pitido final. El técnico francés
aprovechó el tercer amistoso de la pretemporada, último antes de decidir los
descartes y viajar a Italia, para hacer múltiples y constantes pruebas. El
equipo funcionó de forma intermitente y, aunque dispuso de las mejores ocasiones
del partido, terminó cayendo ante el Toulouse con un golazo de falta de Tabanou
(1-0).

Los más de mil aficionados que se dieron cita en el estadio Maurice Boyau de
la localidad aquitana de Dax presenciaron un encuentro soso, sin ritmo y plagado
de imprecisiones. Tampoco contribuía al espectáculo el césped, alto, irregular e
ideal para la práctica del rugby. Pese a todo, se vieron acciones de buen fútbol
y algunas oportunidades de gol, principalmente en el área local.

Agirretxe, de preciosa vaselina, y Cadamuro, de disparo con la diestra,
pusieron a prueba los reflejos del meta Ahamada, quien a su vez salvó un mano a
mano con Joseba Llorente al filo del descanso.

Hubo jugadores que entraron y salieron del césped -movimientos programados de
antemano por el técnico normando-, lo que confirió al choque un tono de pachanga
inevitable en estas fechas.

Entre los jóvenes sobresalieron de la rigidez general Illarramendi, asentado
tanto de cuatro como de volante, e Iker Hernández, capaz de zafarse de su par a
pierna cambiada. Iñigo Martínez sólo dispuso de un cuarto de hora y le tocó
moverse por delante de la zaga. Por desgracia, poco más hay que destacar de lo
ocurrido en tierras galas.

El bolo sirvió para extraer algunas conclusiones, más por lo que no se vio
que por otra cosa. Labaka y Albistegi calentaron largos minutos en uno de los
fondos sin llegar a pisar el verde, dato que les deja escasas opciones de
embarcarse en el vuelo a Roma. Lo mismo puede decirse del tocado Sutil, quien ni
siquiera viajó con la expedición. Quizás no sean los únicos que deban buscar
acomodo en un nuevo destino. Esta semana saldremos de dudas cuando la Real
comunique la lista de convocados para el stage.

Los apuntes negativos se acumularon en la libreta del míster. Toño Ramírez,
inseguro por arriba e inconsciente con el pie, generó más riesgo por sí mismo
que los puntas del Toulouse. Ansotegi fue incapaz de sacar la pelota desde
atrás, una prueba de fuego en la que suspendió sin remedio. Y Elustondo quedó
oculto tras las anchas espaldas del todopoderoso Sissoko y sus compañeros no le
encontraron.

En el lado opuesto de la balanza, Cadamuro se empleó a fondo ante sus
paisanos, Agirretxe no descansó hasta encontrarse con el portero rival y Sarpong
corrió y corrió como si el terreno de juego fuera infinito.

                       Falta rodaje

 



El estilo Montanier necesitará de más rodaje para aparecer. La Real insiste
en que la pelota circule, aunque no siempre sea posible, y eso provoca
cortocircuitos y pérdidas que el enemigo agradece.

Lejos de desesperarse, el entrenador mantiene la sonrisa en sus labios. Sabe
que esto acaba de empezar y que todavía hay mucho por mejorar. Cada hora de
trabajo en Zubieta será bienvenida mientras los jugadores interiorizan los
mandamientos del nuevo jefe.

El esquema 4-3-3 puede dar alegrías al equipo si éste logra funcionar como
Montanier pretende. Mimbres para ello no escasean. Una vez superado el desierto
defensivo, los medios gozan de calidad contrastada para saber qué hacer cada
momento con el cuero en las botas.

Si el talento existente en el vestuario sale a flote, la Real se convertirá
con el transcurso de las semanas en lo que el ex del Valenciennes desea. Él
parece tenerlo claro y por eso no tuerce el gesto cuando sus pupilos regalan la
posesión o fallan en las coberturas.

Ya tiene un once perfilado en la cabeza -con Bravo y por supuesto Griezmann,
si el mercado no le traiciona- y un mínimo de dos plazas libres para los
fichajes que están por venir. Con los que son y los que serán, Montanier va
encajando las piezas para que este equipo conquiste a su afición.

Ha descubierto diamantes en bruto como Cadamuro, Illarramendi o Iñigo
Martínez y quiere pulirlos a su antojo. Considera que la factoría txuri urdin
rellenará los espacios en blanco que ha detectado en el grupo y está convencido
de que con la ayuda de todos los miembros del plantel hará carrera en el
banquillo.

Por eso encaja la derrota de ayer sin despeinarse e incluso se atreve a decir
que, a veces, perder un partido viene bien. Es la filosofía que le aupó al éxito
en la Ligue 1 y que le valió el billete a la Real. Si no se desvía de esta
fórmula, no tendrá mayores problemas para sacar el máximo rendimiento al equipo.

DATOS DEL PARTIDO

 





Toulouse  1 : Ahamada; Congre, Fofana,
Abdemour, M'Bengue; Devaux, Machado (Regattin, m. 66); Sirieux (firmin, m. 77),
Sissoko, Tabanou; y Bulut (Pentecote, m. 66).

Real Sociedad  0 : Toño Ramírez (Zubikarai, m. 46);
Estrada (Carlos Martínez, m. 77), Demidov (Ansotegi, m. 62), Ansotegi (Mikel
González, m. 32), Cadamuro (De la Bella, m. 77); Elustondo (Aranburu, m. 77),
Zurutuza (Ros, m. 77), Aranburu (Illarramendi, m. 16); Iker Hernández
(Agirretxe, m. 46), Agirretxe (Llorente, m. 32) y Sarpong (Ros, m.
77).

Gol: 1-0, m. 71: Tabanou, de
espectacular libre directo desde la frontal.

Árbitro: Dos Santos. Amonestó al local Fofana
(m. 60) y al visitante Cadamuro (m. 70).

Incidencias: más de mil espectadores en el
estadio Maurice Boyau de la localidad francesa de Dax. Césped irregular.